Este juicio no solo redefine la relación entre Washington y Caracas, sino que ocurre mientras en Venezuela, Delcy Rodríguez asume la presidencia interina en medio de una profunda crisis política y social.
Bajo un despliegue de seguridad sin precedentes en el Bajo Manhattan, Nicolás Maduro y Cilia Flores comparecen este lunes 5 de enero de 2026 ante el Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York. La audiencia, programada para las 12:00 hora local (17:00 GMT), marca el inicio del proceso judicial tras su captura en Caracas el pasado sábado durante la operación militar estadounidense denominada «Resolución Absoluta».
La pareja, que permanecía recluida en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn (MDC), fue trasladada al tribunal en una operación coordinada que incluyó escoltas de la DEA y un riguroso cerco policial en las calles aledañas a Foley Square.
El «Juez del 11 de Septiembre» al frente del caso
La audiencia está dirigida por el juez federal Alvin Hellerstein, de 92 años, una figura veterana en el sistema judicial de Nueva York. Hellerstein es conocido por haber presidido casos de enorme complejidad, como los litigios civiles derivados de los atentados del 11 de septiembre de 2001 y procesos contra figuras de alto perfil.
Los cargos: Narcoterrorismo y armas
Durante esta primera sesión, el tribunal leerá formalmente los cargos que pesan sobre Maduro, los cuales se centran en una presunta conspiración que data de años atrás:
Conspiración para narcoterrorismo: Acusaciones de liderar el «Cartel de los Soles».
Importación de cocaína: Planes para «inundar» el mercado estadounidense con droga.
Posesión de armas de guerra: Uso de ametralladoras y artefactos explosivos para proteger las operaciones de narcotráfico.
En el caso de Cilia Flores, la Fiscalía ha ampliado la investigación original de 2020 para incluirla formalmente, señalándola como pieza clave en la logística y coordinación de reuniones de alto nivel de esta red.
Un clima de tensión en las calles
Mientras el proceso inicia dentro de la corte, en los exteriores se registran manifestaciones divididas. Por un lado, grupos de venezolanos celebran la captura como el fin de una era, mientras que organizaciones contrarias a la intervención militar denuncian el traslado como un «secuestro» de un mandatario en funciones.
Impacto regional: Este juicio no solo redefine la relación entre Washington y Caracas, sino que ocurre mientras en Venezuela, Delcy Rodríguez asume la presidencia interina en medio de una profunda crisis política y social.
Con Informacion del Publico Tv.














