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Trump y Machado se reúnen en Washington en medio de una transición marcada por la dualidad política

En una imagen para la historia, la Premio Nobel de la Paz 2025 cruzó el umbral del Salón Oval. Tras dos horas de cónclave con Donald Trump y Marco Rubio, María Corina Machado reafirmó su alianza con Washington, mientras afuera la realidad dicta otro guion: la Casa Blanca mantiene su apuesta por Delcy Rodríguez para la transición, dejando a la líder opositora —por ahora— fuera del tablero ejecutivo.

El comedor de la Casa Blanca fue el escenario de un encuentro que, hace apenas unos meses, parecía el clímax de la lucha democrática venezolana. Este jueves, el presidente Donald Trump recibió a la líder opositora y Premio Nobel de la Paz 2025, María Corina Machado, en una reunión de más de dos horas que simboliza el reconocimiento moral de los Estados Unidos a su figura, pero que deja interrogantes profundas sobre su rol real en el nuevo esquema de poder.

Vestida de blanco inmaculado y escoltada por el servicio secreto, Machado ingresó al recinto para sentarse a la mesa con Trump y el Secretario de Estado, Marco Rubio. Es la primera vez que ambos líderes se ven cara a cara tras la estrepitosa caída y extradición de Nicolás Maduro a suelo estadounidense. Sin embargo, el encuentro ocurre en una atmósfera agridulce: Machado es aclamada en los pasillos de Washington, pero ha sido marginada de la primera fase de la transición política que EE. UU. ha decidido avalar.

«Contamos con él»

A su salida, ante una multitud de venezolanos que coreaban su nombre frente a la residencia presidencial, Machado fue breve pero contundente: “Sepan que contamos con el presidente Trump para la libertad de Venezuela”. Sus palabras buscaban insuflar esperanza en una base social que observa con desconcierto cómo la administración republicana ha decidido pactar y respaldar la gestión de Delcy Rodríguez en Caracas.

El doble juego de Washington

Mientras Machado y Trump conversaban, la portavoz Karoline Leavitt calificaba a la dirigente como una «voz valiente y notable». Fuentes de la administración Trump han reiterado que, aunque reconocen el valor de Machado, consideran que no posee los «apoyos internos necesarios» (vinculados al control territorial y militar) para liderar esta etapa inicial, prefiriendo el puente directo sea la presidenta (E) Delcy Rodríguez.

Este jueves se perfila como un día de diplomacia esquizofrénica en la capital estadounidense. Mientras Machado recibía los honores de una jefa de Estado en la Casa Blanca, el diplomático Félix Plasencia llegaba a la ciudad para reuniones operativas, evidenciando que el camino a la «libertad» que menciona Machado transita hoy por una vía que la Casa Blanca ha decidido pavimentar con sus antiguos adversarios.

Johsué Morales
CNP: 24.302
Fotografías: Agencias