El Premio Nacional de Cultura representa la condecoración más importante que el Estado venezolano otorga a sus artistas. En esta edición, la elección de Raydan y González pone de relieve la importancia del Zulia como epicentro creativo, reconociendo tanto la capacidad de registrar nuestra historia como la de interpretarla a través del movimiento corporal.
En una jornada histórica para las artes en la región, el Gobierno Nacional ha otorgado la máxima distinción cultural de Venezuela a dos baluartes del talento zuliano. El fotógrafo e historiador Carmelo Raydan y el maestro del ballet Guillermo González Briceño han sido galardonados con el Premio Nacional de Cultura 2026, un reconocimiento que celebra vidas enteras dedicadas a la estética, la identidad y la formación.
El anuncio fue realizado por el Ministro del Poder Popular para la Cultura, Ernesto Villegas Poljak, quien subrayó el impacto de ambos maestros en el patrimonio inmaterial de la nación.

Carmelo Raydan: La memoria a través del lente
Egresado de la Universidad del Zulia y miembro de la Academia de Historia del estado, Raydan ha convertido la fotografía en un documento vivo. Con más de 45 años de trayectoria, su obra no se limita a capturar imágenes, sino a rescatar la esencia de los pueblos.
Investigación y Patrimonio: Su enfoque en la identidad material e inmaterial ha permitido que sitios históricos y rostros anónimos hablen a través de la luz y la sombra.
Legado Académico: Como profesor e investigador, ha formado a nuevas generaciones bajo una premisa: la fotografía es ética y lenguaje.
Guillermo González: Una vida dedicada a la danza

Hablar de ballet clásico en Venezuela es mencionar, obligatoriamente, al maestro Guillermo González Briceño. Con una asombrosa carrera de 78 años, González ha hecho del Teatro Baralt su segundo hogar y del Ballet Clásico del Zulia su mayor obra.
Disciplina y Rigor: Conocido por su puntualidad y dominio escénico, ha formado a miles de bailarines que hoy brillan en escenarios internacionales.
Referencia Nacional: Su talento lo llevó a la dirección artística de piezas emblemáticas como «El Cascanueces» en el Teatro Teresa Carreño de Caracas, consolidándose como un pedagogo fundamental de la danza.
«Jamás dejaré de danzar», ha expresado el maestro, cuya pasión sigue intacta a pesar del paso de las décadas.
El máximo honor de las artes
El Premio Nacional de Cultura representa la condecoración más importante que el Estado venezolano otorga a sus artistas. En esta edición, la elección de Raydan y González pone de relieve la importancia del Zulia como epicentro creativo, reconociendo tanto la capacidad de registrar nuestra historia como la de interpretarla a través del movimiento corporal.
Con Informacion de Prensa Alcaldía de maracaibo.














