Advertisement

El último verso del Diamante: Maracaibo se funde en un abrazo eterno para despedir a Renato Aguirre

Renato Aguirre no solo fue el hermano de «El Monumental»; fue el arquitecto de una lírica superior en los Cardenales del Éxito y un guardián celoso de la identidad regional. Su estrella, develada apenas en 2024 en el Teatro Baralt, es hoy un símbolo físico de una luz que no se apagará.

Hoy lunes 9 de enero el cielo de Maracaibo no solo brilla por su sol, sino por el destello de un alma que se hizo canción. En un lunes teñido de nostalgia y respeto, la ciudad se detuvo para escoltar al maestro Renato Aguirre González, el «Poeta Diamantino», en su tránsito hacia la inmortalidad.

La Basílica de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, epicentro de la fe zuliana, abrió sus puertas de par en par para recibir los restos del hombre que mejor supo describir la esencia del ser marabino.

Un encuentro sagrado a los pies de la China

Bajo el resguardo del Instituto Municipal de la Gaita Ricardo Aguirre (Imgra), las honras fúnebres comenzaron con una misa de cuerpo presente que desbordó los límites del templo. El silencio sepulcral solo se rompía por el sollozo de un pueblo agradecido.

En un gesto que erizó la piel de los presentes, los Servidores de María cargaron en hombros el féretro, llevándolo hasta los pies del altar de la Chinita. Allí, frente a la Virgen que inspiró tantas de sus letras, el compositor de la pluma exquisita reposó rodeado de flores, autoridades y, sobre todo, del amor de su gente.

El eco de una gaita que se hizo oración

No hubo despedida en silencio, porque un poeta como Renato vive en el sonido. Al finalizar la eucaristía, la agrupación Los Chiquinquireños transformó el duelo en una ofrenda melódica. Las bóvedas de la Basílica vibraron con clásicos que ya no pertenecen a un autor, sino al ADN de todo un país:

“Aleluya”

“Aquel Zuliano”

“La Elegida”

“Celestina Aurora”

Cada nota era un recordatorio de que, aunque su pulso se detuvo este domingo 8 de febrero a los 79 años, su voz seguirá resonando en cada rincón donde una tambora y un furro reclamen justicia o amor.

Un legado que no conoce el olvido

Renato Aguirre no solo fue el hermano de «El Monumental»; fue el arquitecto de una lírica superior en los Cardenales del Éxito y un guardián celoso de la identidad regional. Su estrella, develada apenas en 2024 en el Teatro Baralt, es hoy un símbolo físico de una luz que no se apagará.

Hoy el Zulia llora a su poeta, pero celebra su obra. Se va el hombre, pero se queda el diamante: pulido, eterno y brillando con la fuerza de quien entregó su vida para que el Zulia tuviera una voz propia ante el mundo.

¡Vuela alto, Poeta Diamantino!

Con Informacion de Noticias Barquisimeto.

Diseño y estampados de franelas en DTF y Vinil Textil,
al detal y al mayor.