Un colapso del SEN implica que las plantas generadoras pierden la sincronización, lo que obliga a un reinicio manual y por etapas que suele ser sumamente complejo y lento.
La crisis energética en Cuba alcanzó su punto más crítico este lunes 16 de marzo de 2026. La empresa estatal Unión Eléctrica (UNE) confirmó la caída total del Sistema Electroenergético Nacional (SEN), un evento que ha desconectado el suministro eléctrico de forma simultánea en prácticamente todo el territorio cubano.
Tras semanas de cortes prolongados y una estabilidad del servicio que pendía de un hilo, el sistema finalmente cedió, provocando un apagón masivo que afecta tanto a la capital como a las provincias del interior.
Estado actual y respuesta oficial
Aunque la UNE no ha detallado la falla técnica específica que originó el colapso, informaron que ya se encuentran bajo protocolos de emergencia para intentar un restablecimiento gradual.
Alcance: El colapso afecta la generación, transmisión y distribución, lo que paraliza gran parte de la actividad económica y doméstica en la isla.
Maniobras: Las autoridades eléctricas ejecutan «maniobras de recuperación progresiva», centrando sus esfuerzos en crear microsistemas que permitan levantar las centrales termoeléctricas principales.
Un escenario de vulnerabilidad
Este incidente no es aislado. En los últimos meses, la infraestructura eléctrica de Cuba ha mostrado signos de agotamiento extremo debido a la falta de mantenimiento, la escasez de combustible y la antigüedad de sus plantas. Lo ocurrido hoy representa el episodio más grave en lo que va de año, dejando a millones de ciudadanos a la espera de una solución que, según expertos, podría tardar horas o incluso días en estabilizarse por completo.
Un colapso del SEN implica que las plantas generadoras pierden la sincronización, lo que obliga a un reinicio manual y por etapas que suele ser sumamente complejo y lento.
NAM-Relámpago Zuliano.















