Desde el minuto uno, el autódromo se convirtió en una zona de triaje. Bomberos y paramédicos trabajaron a contrarreloj para estabilizar a los afectados.
Lo que debía ser una tarde de adrenalina y rugido de motores en el suroeste colombiano se transformó en una pesadilla de metal y gritos.
El domingo 3 de mayo, la exhibición automovilística en la ciudad de Popayán cerró sus puertas de la peor manera posible. Lo que comenzó como una maniobra de rutina para un vehículo de gran tamaño —conocido popularmente como monster truck— terminó en un atropello masivo que ha dejado un saldo desgarrador: dos personas fallecidas y 37 heridos.
El momento del caos
El pánico se desató cuando la conductora del gigantesco camión, tras intentar sortear una pista de obstáculos, perdió el control total de la máquina. Las imágenes captadas por los asistentes muestran el instante preciso en que el vehículo, incapaz de frenar, derriba las vallas de seguridad como si fueran de papel, embistiendo directamente a la multitud que observaba desde las gradas.
«Lamentamos profundamente el accidente que ha dejado preliminarmente 37 personas heridas y al menos 2 fallecidas», expresó Octavio Guzmán, gobernador del Cauca, a través de sus redes oficiales.
Un saldo que duele
La tragedia golpea con especial fuerza a las familias locales. Según reportes de medios regionales, entre las víctimas fatales se encuentra una niña, y se confirma que varios menores de edad figuran en la lista de heridos que luchan por su recuperación en los hospitales públicos de la capital caucana.
Respuesta de emergencia
Desde el minuto uno, el autódromo se convirtió en una zona de triaje. Bomberos y paramédicos trabajaron a contrarreloj para estabilizar a los afectados. Mientras tanto, las autoridades han iniciado una investigación exhaustiva para determinar:
Las fallas mecánicas que impidieron el frenado del camión.
Si los protocolos de distancia y seguridad entre la pista y el público eran los adecuados para un evento de esta magnitud.
Colombia hoy amanece con el eco de los motores silenciado por el luto, mientras Popayán intenta procesar cómo un espectáculo de entretenimiento se convirtió, en cuestión de segundos, en una tragedia difícil de olvidar.
Albert News- Relámpago Zuliano.















