Lo que parecía una tarde tranquila en la parroquia Antonio Borjas Romero se transformó en una escena de terror cuando ráfagas de disparos acabaron con la vida de Katherine Fuenmayor frente a la mirada atónita de sus vecinos.
El estruendo de las detonaciones rompió la calma y sembró el pánico absoluto en el barrio Libertador, al oeste de Maracaibo. En un hecho que ha dejado a la comunidad sumida en la consternación y el miedo, una mujer de 30 años, identificada como Katherine Carolina Fuenmayor Fuenmayor, fue asesinada la tarde de este jueves en lo que las autoridades califican como un cruento ataque por encargo.
El suceso tuvo lugar en la intersección de la calle 79H con avenida 93A. Según los escalofriantes relatos de testigos, la víctima se encontraba sentada tranquilamente frente a una vivienda cuando fue sorprendida por sujetos desconocidos. Sin mediar palabra, los sicarios abrieron fuego de manera repetida, dejando el cuerpo de la mujer tendido sobre el pavimento ante el horror de quienes se encontraban cerca.
Gritos y desesperación en el sector Patria Joven
El sonido de los proyectiles alertó de inmediato a los residentes del sector aledaño, Patria Joven, quienes inicialmente buscaron refugio ante la confusión. Al cesar los disparos, familiares y vecinos salieron de sus casas solo para encontrarse con una escena desgarradora: Katherine ya no presentaba signos vitales.
La rapidez y frialdad del ataque han generado una ola de inseguridad entre los habitantes, quienes exigen mayor presencia policial en una zona que se vio sitiada por la tragedia en cuestión de segundos.
Investigación en curso: La sombra del sicariato
Minutos después del crimen, funcionarios policiales y efectivos militares acordonaron el área para preservar las evidencias, mientras una multitud de curiosos y allegados observaba entre lágrimas el despliegue oficial.
Comisiones de la División de Homicidios del Cicpc se encargaron de recolectar los casquillos y realizar el traslado del cadáver a la morgue de la ciudad para la necropsia de ley.
De manera preliminar, el cuerpo detectivesco maneja la hipótesis del sicariato. La precisión del ataque sugiere un seguimiento previo, aunque no se descartan otras líneas de investigación mientras se interroga al entorno cercano de la víctima.
El oeste de la ciudad permanece en alerta tras este episodio que recuerda la vulnerabilidad de las zonas periféricas ante la violencia armada. Las autoridades aseguran que están tras la pista de los responsables, quienes huyeron del sitio con rumbo desconocido tras cumplir su letal cometido.
Micrófono Zuliano-Relampago Zuliano.














