Con un Jalen Brunson decisivo en el clutch y un doble-doble de Karl-Anthony Towns, los de la «Gran Manzana» colocaron la serie 2-0 a su favor. El equipo de Mike Brown regresa al Madison Square Garden arrastrando una histórica racha de 13 victorias consecutivas en playoffs.
La locura por el baloncesto se traslada con máxima intensidad a las calles de Nueva York. En un dramático cierre que se definió en los segundos finales del último cuarto, los Knicks de Nueva York derrotaron ajustadamente 105-104 a los Spurs de San Antonio en el AT&T Center, extendiendo su ventaja a 2-0 en las Finales de la NBA y quedando a solo dos triunfos de romper una sequía de títulos que ya acumula 53 años.
Con esta victoria en territorio texano, la escuadra dirigida por Mike Brown firmó su decimotercer lauro al hilo en la presente postemporada, registrando la segunda racha ganadora más larga en la historia de los playoffs de la liga.
Poderío neoyorquino y un selecto club histórico
Los Knicks emularon una hazaña reservada solo para leyendas. Al ganar los dos primeros compromisos de una serie final en condición de visitantes, se unieron a un selecto club integrado previamente por los Chicago Bulls de Michael Jordan (1993) y los Houston Rockets de Hakeem Olajuwon (1995). Históricamente, todos los equipos que lograron arrancar con un 2-0 en la carretera terminaron levantando el trofeo Larry O’Brien.
El arsenal ofensivo de la «Gran Manzana» estuvo comandado por un ataque balanceado:
Karl-Anthony Towns: Dictó cátedra en la pintura con un imponente doble-doble de 21 puntos y 13 rebotes.
Jalen Brunson: Aportó 20 unidades, incluyendo los puntos definitivos del encuentro.
Mikal Bridges: Secundó la ofensiva sumando otros 20 tantos a la causa neoyorquina.
Reacción texana y el drama del último minuto
Los Spurs, conducidos interinamente por el entrenador Mitch Johnson, no entregaron el partido fácilmente. Tras verse abajo en el marcador electrónico por hasta 14 puntos en el transcurso del cuarto período, San Antonio hilvanó una racha de 14-0 para igualar las acciones.
El gigante francés Victor Wembanyama, quien despertó en la segunda mitad para terminar la noche con 29 puntos, encestó una jugada de falta y vale restando 57 segundos, otorgándole a los Spurs su primera ventaja del complemento (104-102) ante la euforia local. De’Aaron Fox también respaldó la ofensiva texana con 20 anotaciones.
Sin embargo, los Knicks apelaron a la jerarquía de su base estelar para sellar el resultado:
El empate: Brunson respondió de inmediato en la siguiente posesión con una suspensión de media distancia para colocar el 104-104.
El error: Tras un fallo en ataque de San Antonio y un rebote clave de OG Anunoby, los Spurs forzaron una pérdida de balón defensiva, pero en la contraofensiva, Wembanyama entregó la posesión en la pintura.
La sentencia: Brunson recibió una falta intencional y facturó un tiro libre crucial con 9.5 segundos en el reloj (105-104). En la última jugada del partido, Fox habilitó a Wembanyama para el tiro de la victoria, pero el balón coqueteó con el aro y salió al sonar la chicharra.
Fiebre del Garden: Próxima parada Manhattan
La serie definitiva de la NBA se traslada ahora al mítico Madison Square Garden de Nueva York, donde el próximo lunes por la noche se disputará el tercer juego de las finales.
La expectativa en la capital del mundo es total: se ha confirmado la asistencia de personalidades de alto perfil como el presidente Donald Trump, mientras que el mercado de reventa de boletos ha alcanzado cifras astronómicas, cotizando las entradas de menor categoría cerca de los 9.000 dólares. La fanaticada de los Knicks está lista para presenciar lo que podría ser el fin de una sequía histórica que data desde 1973.
Líder- Relampago Zuliano.















