El mandatario estadounidense anunció bombardeos «muy duros» para este jueves por la noche a través de Truth Social. Frustrado por el estancamiento de las negociaciones de paz, asomó sus intenciones de intervenir la estratégica isla de Jarg bajo un esquema financiero similar al aplicado en Venezuela.
La tregua en el golfo Pérsico se asoma al colapso definitivo. El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una fuerte advertencia al Gobierno de Teherán al anunciar que las fuerzas militares norteamericanas ejecutarán una intensa ofensiva contra territorio iraní. La declaración sube al máximo la tensión global tras confirmarse la ruptura práctica del alto el fuego que se mantenía desde abril. A través de su plataforma Truth Social, el líder republicano detalló que la capacidad de respuesta militar de la República Islámica se encuentra severamente disminuida tras las operaciones de las últimas 48 horas, lo que despeja el camino para una nueva incursión de gran envergadura.
El factor energético: El objetivo en la isla de Jarg
Más allá de la ofensiva aérea y naval, el núcleo de la advertencia de la Casa Blanca apunta directo al corazón económico de Teherán: su industria de hidrocarburos. Trump adelantó planes específicos para asumir el control de la infraestructura energética iraní en el corto plazo.
La joya de la corona: El mandatario estadounidense señaló explícitamente a la isla de Jarg, enclave situado en el golfo Pérsico que funciona como la principal terminal portuaria y de exportación para casi el 90% del crudo iraní.
El precedente venezolano: Trump trazó un paralelismo directo con la estrategia empleada en Caracas tras la captura del expresidente Nicolás Maduro, un modelo donde Washington acordó administrar las ventas y flujos del crudo local. “Asumiremos el control total de sus mercados de petróleo y gas, tal como hemos hecho con Venezuela”, aseveró.
Fracaso diplomático y guerra de desgaste
Esta nueva fase del conflicto se desencadenó luego de que las negociaciones para un acuerdo de paz definitivo se estancaran en las últimas semanas por discrepancias en torno al enriquecimiento de uranio y el levantamiento de sanciones. La volatilidad militar se agudizó tras el derribo de un helicóptero Apache estadounidense en el estrecho de Ormuz a principios de semana.
Acciones y respuestas en el tablero: La madrugada previa al anuncio ya había registrado ataques del Comando Central de EE. UU. (CENTCOM) contra radares y defensas antiaéreas. En represalia, las fuerzas de Teherán respondieron con bombardeos hacia bases norteamericanas en Kuwait, Jordania y Baréin, declarando además el cierre técnico del estratégico estrecho de Ormuz, un cuello de botella por donde transita una quinta parte del petróleo mundial.
Por su parte, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán emitió un comunicado este jueves responsabilizando formalmente a Washington por las «peligrosas consecuencias» en la estabilidad global, denunciando que las incursiones estadounidenses han dejado sin validez real los compromisos de cese al fuego alcanzados previamente con la mediación internacional.
Caracol Noticias- Relámpago Zuliano.














