A sus 41 años, el máximo anotador en la historia de la NBA aterriza en Filadelfia para liderar un superequipo junto a Joel Embiid y Jaylen Brown, con el anhelo de devolverle un campeonato a la franquicia tras más de cuatro décadas de sequía.
El mercado de la NBA ha dado un vuelco monumental. Tras mantener un hermético silencio desde que el propio estelar alero anunciara el pasado viernes su elección, la directiva de los Philadelphia 76ers rompió este lunes los moldes para darle una calurosa y esperanzadora bienvenida a LeBron James, en lo que apunta a ser el último y más ambicioso capítulo en la legendaria carrera de King James.
«Una ciudad digna de un rey. Bienvenido a Filadelfia», publicaron con euforia los Sixers en sus canales oficiales, acompañando el anuncio con imágenes de la emblemática camiseta número 23 ya lista en los vestuarios del Wells Fargo Center, custodiada por una corona dorada.
Un proyecto colosal hacia el anillo
Con cuatro anillos de campeón en su vitrina personal (dos con Miami Heat, uno con Cleveland Cavaliers y uno con Los Angeles Lakers en 2020), LeBron decidió poner fin a su ciclo en la Costa Oeste a finales de junio pasado. Ahora, a sus 41 años y encarando lo que será su temporada número 24 en el mejor baloncesto del mundo, el alero se suma a un roster de auténtico ensueño de cara al arranque de la campaña en octubre.
«Estoy entusiasmado de darle la bienvenida a LeBron James a los Philadelphia 76ers. Uno de los mejores jugadores en la historia de la NBA y uno de los mejores deportistas de todos los tiempos; sus logros son icónicos», expresó el dueño principal de la franquicia, Josh Harris.
El propietario no escatimó en elogios al detallar la constelación de estrellas que rodeará a James, conformada por el pívot y ex MVP Joel Embiid, el explosivo base Tyrese Maxey, la joven promesa VJ Edgecombe y el estelar alero Jaylen Brown, quien también se suma a la disciplina de los Sixers tras una década de liderazgo en los Boston Celtics.
En busca de una marca inédita
La incorporación del astro no solo inyecta una dosis masiva de favoritismo competitivo a la escuadra de Pensilvania —que no alza el trofeo Larry O’Brien desde 1983—, sino que pone sobre la mesa un reto histórico sin precedentes: LeBron James tiene ante sí la oportunidad dorada de convertirse en el primer jugador en toda la historia de la NBA en conquistar el campeonato con cuatro franquicias diferentes.
«A LeBron y a su familia: estamos agradecidos de que hayan elegido a los 76ers y esperamos con ilusión este próximo capítulo de tu legendaria carrera. ¡Bienvenido a los 76ers!», concluyó Harris, encendiendo la ilusión de una fanaticada que ya sueña con volver a la cima del baloncesto estadounidense.
Agencias-Relámpago Zuliano.

















