Mientras la delegación encabezada por figuras de Primero Justicia y Voluntad Popular se alista para sentarse a la mesa con el oficialismo este próximo 1 de agosto, crecen las fricciones internas y los contrapesos de la dirigencia opositora desde el exterior.
El escenario político nacional se sacude con filtraciones de alto voltaje. A pocos días de la fecha pautada para el reinicio de los espacios de negociación entre sectores de la oposición y el oficialismo —fijada para este 1 de agosto—, trascendió de manera extraoficial la nómina de los parlamentarios que integrarían la comitiva opositora, revelando a su vez las profundas fracturas, recelos y estrategias encontradas que sacuden a la alianza antichavista.
La filtración, difundida inicialmente por el periodista Alejandro Hernández, director de la plataforma informativa La Gran Aldea, expone la arquitectura preliminar de una representación que ha encendido las alarmas de la cohesión interna frente a un proceso de diálogo propiciado tras las señales emitidas desde la bancada oficialista.
Composición de la comitiva filtrada
De acuerdo con el listado extraoficial, la delegación estaría compuesta por figuras de peso de dos de las principales organizaciones de la plataforma opositora:
Por Primero Justicia: Dinorah Figuera, Juan Miguel Matheus, Ramón López, Jorge Millán, Elimar Díaz y Julio César Moreno.
Por Voluntad Popular: Marco Aurelio Quiñones, Macario González, Desirée Barboza y Sergio Vergara.
Este espacio de entendimiento se gesta luego de que Jorge Rodríguez, presidente del Parlamento oficialista, ratificara la disposición del Ejecutivo para entablar una agenda de trabajo con la Asamblea Nacional de 2015. Por su parte, los sectores que han dado el paso al frente insisten en que la hoja de ruta debe priorizar exigencias de carácter institucional: la reforma electoral, la designación de un nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE) y la reestructuración profunda del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ).
Fracturas internas y cumbres paralelas en Colombia
Sin embargo, la conformación de esta mesa no está exenta de fuertes turbulencias políticas. Si bien la delegación liderada por Dinorah Figuera cuenta con el respaldo diplomático del Departamento de Estado de los Estados Unidos —que continúa reconociendo a dicha instancia legislativa como el último vestigio de origen democrático—, las voces críticas dentro de la propia oposición no se han hecho esperar.
Dirigentes históricos como Henry Ramos Allup, secretario general de Acción Democrática, han manifestado públicamente sus reservas ante la ausencia de una coordinación orgánica y directa entre Figuera, la Plataforma Unitaria Democrática (PUD) y la principal líder opositora, María Corina Machado.
Como contraparte a este proceso de diálogo, comitivas de la PUD y de Vente Venezuela mantienen desde el pasado 22 de julio una intensa agenda de reuniones de trabajo en territorio colombiano, evidenciando una dualidad estratégica que mantiene en expectativa al mapa político nacional de cara al trascendental cónclave pautado para el fin de semana.
El Publico Tv-Relámpago Zuliano.















