Tras sostener encuentros diplomáticos, el secretario de Estado estadounidense recalcó que el cambio institucional requiere paciencia y condiciones electorales profundas, vinculando la estabilidad económica a la reconstrucción del país.
El secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, advirtió este martes 4 de agosto que el proceso de transición política en Venezuela requerirá de «persistencia y paciencia», señalando que aún queda un trecho importante por recorrer antes de cristalizar las condiciones indispensables para convocar a comicios plenamente libres y transparentes.
Las declaraciones del jefe de la diplomacia estadounidense se produjeron tras una reunión bilateral con el vicepresidente de Paraguay, Pedro Alliana, espacio donde enfatizó que la ruta hacia la democracia no se reduce a fijar una fecha electoral en el calendario.
Condiciones sine qua non y plazos estimados
Rubio fue categórico al señalar que el restablecimiento institucional exige garantías fundamentales que hoy continúan en construcción.
«Tienes que tener verdadera libertad de prensa, participación multipartidista, reconciliación nacional y una comisión electoral que cuente con precisión los votos», puntualizó ante los medios de comunicación.
Al evaluar los plazos temporales, el alto funcionario reconoció que el proceso no se resolverá de la noche a la mañana, aunque descartó que deba medirse en períodos de décadas:
«Va a requerir algo de persistencia y un poco de paciencia, no años, pero ciertamente meses y semanas; va a llevar algún tiempo llegar ahí».
Asimismo, recordó que a seis meses de los cambios estructurales en el liderazgo del país, la aguja «apunta en la dirección correcta», pese a que el ritmo ha sido más pausado de lo previsto inicialmente.
Economía, inclusión y paralelismos históricos
En su análisis, Washington destacó que la estrategia norteamericana avanza en dos carriles simultáneos: la recuperación económica y la transición política. Para la administración estadounidense, garantizar mejoras tangibles en las condiciones de vida de la ciudadanía resulta vital para blindar y facilitar el cambio institucional.
Asimismo, insistió en que el nuevo escenario político exige la participación activa de todos los sectores de la sociedad venezolana, evitando exclusiones en la arquitectura del futuro gubernamental. Para contextualizar la complejidad del desafío, Rubio comparó el proceso venezolano con transiciones históricas en Europa del Este o Perú, recordando que «si quieres hacerlo bien, necesitas una transición democrática que una a la sociedad y deje instituciones funcionales».
La Patilla-Relámpago Zuliano.















