La contundente Operación Prometeo frustró un atentado terrorista de gran magnitud atribuido a las disidencias de las FARC en la vía Panamericana, a escasos días de una toma de posesión que congregará a jefes de Estado y delegaciones internacionales en Cali.
Una profunda alarma y preocupación sacuden los escenarios de seguridad del vecino país tras confirmarse el desmantelamiento de un plan terrorista de proporciones catastróficas. Autoridades policiales y militares de Colombia ejecutaron con éxito la denominada Operación Prometeo, logrando interceptar y desactivar de manera controlada un autobús acondicionado con un impresionante arsenal explosivo en plena vía Panamericana, arteria vial clave del suroeste colombiano.
El vehículo, preparado con 420 kilogramos de nitrato de amonio distribuidos en siete cilindros y plataformas de lanzamiento, tenía como destino final la ciudad de Cali. Según los reportes oficiales de inteligencia, la macabra misión fue ordenada directamente por el máximo cabecilla del Estado Mayor Central (EMC) —la mayor disidencia de las FARC—, alias Iván Mordisco, con el claro objetivo de atentar contra instalaciones militares y policiales y generar caos a vísperas del cambio de mando presidencial.
Una toma de posesión bajo estrictas medidas de máxima seguridad
El frustrado atentado ocurre a solo dos días de que el ultraderechista Abelardo de la Espriella asuma oficialmente la presidencia de Colombia. La decisión de trasladar la ceremonia de investidura a la Arena USC de la Universidad Santiago de Cali, en el departamento del Valle del Cauca, responde a la voluntad política del nuevo mandatario de dar un respaldo frontal a las Fuerzas Militares y a la Policía en una región históricamente golpeada por el narcotráfico y la violencia insurgente.
Ante la amenaza latente evidenciada por el hallazgo del autobús bomba, el aparato de seguridad estatal ha encendido todas las alertas. Más de 11.000 efectivos de las Fuerzas Militares y de la Policía Nacional han sido desplegados para blindar la zona y garantizar la integridad de los dignatarios que confirmaron su asistencia al histórico evento.
Cónclave internacional bajo alto riesgo
La magnitud del evento de investidura y el delicado contexto de seguridad geopolítica convocan a una nutrida representación de líderes mundiales. Entre los invitados de alto nivel que presenciarán la toma de posesión destacan:
El rey Felipe VI de España.
Los mandatarios latinoamericanos Javier Milei (Argentina), Daniel Noboa (Ecuador), Santiago Peña (Paraguay), José Raúl Mulino (Panamá), Luis Abinader (República Dominicana), José Antonio Kast (Chile), Nasry Asfura (Honduras) y la presidenta de Costa Rica, Laura Fernández.
Los vicepresidentes Félix Ulloa (El Salvador) y Karin Herrera (Guatemala), junto a cancilleres de la región, ministros europeos y una amplia comitiva diplomática de Estados Unidos.
Las autoridades mantienen el máximo grado de acuartelamiento e inteligencia preventiva en todo el suroeste colombiano para neutralizar cualquier célula remanente que intente empañar la transición de mando y quebrantar la soberanía de seguridad ciudadana en el territorio.
EFE-Relámpago Zuliano.

















