Un estudio internacional publicado en la prestigiosa revista Nature revela que el rover Zhurong detectó cristales de yeso formados por salmueras en la llanura de Utopia Planitia, obligando a replantear la cronología climática y la habitabilidad del vecino espacial.
El enigmático planeta rojo vuelve a sacudir a la comunidad científica internacional. Una investigación de vanguardia acaba de echar por tierra los modelos climáticos tradicionales sobre la desaparición de ambientes húmedos en el espacio exterior, tras confirmarse que Marte conservó agua líquida en su superficie hasta hace unos 757 millones de años, un período mucho más reciente de lo que se estimaba en la historia geológica marciana.
El descubrimiento clave en Utopia Planitia
El hallazgo se produjo gracias a los datos recopilados por el rover chino Zhurong durante su recorrido por Utopia Planitia, una inmensa llanura situada en el hemisferio norte del planeta. Bajo una delgada capa de arena de entre cinco y diez centímetros, los sensores del explorador identificaron formaciones de cristales de yeso (específicamente selenita) con morfologías ramificadas y curvadas.
A diferencia de los sulfatos antiguos detectados en misiones pasadas, la presencia de estos cristales representa un evaporito primario que requiere de manera indispensable la existencia prolongada de agua salada estancada y procesos de evaporación superficial. Según las estimaciones del equipo investigador, la capa mineral observada requirió un volumen acumulado de entre 6,25 y 25 metros de agua, alimentada mediante aportes intermitentes donde las láminas líquidas no superaban el metro de profundidad.
Actividad volcánica y salmueras subterráneas
Para datar con precisión la antigüedad del terreno, los científicos aplicaron la técnica de conteo de cráteres en las inmediaciones del sitio explorado, situando la formación del suelo del sur de Utopia Planitia en unos 757 millones de años de antigüedad, adentrándose de lleno en el llamado periodo Amazónico.
El modelo propuesto por los expertos sugiere que el agua provino de salmueras subterráneas impulsadas hacia la superficie por la acción del calor volcánico. Estos cuerpos de agua habrían estado cubiertos por capas de hielo que, al congelarse progresivamente desde la superficie hacia el fondo, incrementaron la concentración salina y favorecieron la cristalización del yeso.
Además, los investigadores destacan que estas estructuras cristalinas podrían albergar inclusiones fluidas —pequeñas burbujas microscópicas con restos de la salmuera original—, convirtiéndose en una auténtica cápsula del tiempo geoquímica. Aunque el rover Zhurong concluyó su misión en 2022 tras verse afectado por tormentas de polvo, su legado analítico abre una ventana monumental para que las futuras misiones espaciales prioricen a Utopia Planitia en la búsqueda de rastros de vida y la comprensión de los antiguos ambientes habitables de Marte.
Infobae-Relámpago Zuliano.















