Ante la inminente reactivación de 8.000 pozos y las proyecciones de ingresos energéticos millonarios, la parlamentaria zuliana reclamó que parte de esa renta se destine a detener el vertido diario de 864 millones de litros de aguas servidas al estuario, además de exigir obras viales de envergadura.
Tras el anuncio oficial sobre la reactivación de ocho mil pozos petroleros en la entidad occidental, la diputada a la Asamblea Nacional por el estado Zulia, Gladis Socorro, alzó su voz para exigir la asignación prioritaria y verificable de los nuevos ingresos energéticos. Su demanda central apunta a la construcción urgente de plantas de tratamiento de aguas residuales que frenen la severa degradación ambiental del Lago de Maracaibo.
A través de un pronunciamiento difundido en plataformas digitales, la parlamentaria y magíster en Ciencias Políticas cuestionó el manejo que tendrán los recursos de esta nueva fase extractiva, subrayando la imperiosa necesidad de superar lo que calificó como años de abandono sistemático en la región.
Un colapso ecológico de 864 millones de litros diarios
Fundamentándose en informes técnicos respaldados por investigaciones conjuntas de la Universidad del Zulia (LUZ) y el Centro de Ingenieros del estado Zulia, Socorro advirtió sobre la crítica situación de la cuenca hidrográfica. Actualmente, el estuario recibe un flujo ininterrumpido de diez mil litros de aguas servidas por segundo, lo que equivale a unos alarmantes 864 millones de litros de desechos putrefactos ingresando diariamente sin ningún tipo de procesamiento sanitario previo.
Ante este panorama, la legisladora exhortó a las corporaciones transnacionales involucradas en la reactivación petrolera a asumir compromisos reales de responsabilidad socioambiental, convirtiendo el saneamiento directo del lago en una retribución tangible para las comunidades ribereñas.
Renta justa, vialidad y la deuda del Puente Nigale
En el plano económico, Socorro contrastó el deterioro de los servicios públicos con las magnitudes financieras previstas en la industria, donde la reactivación de yacimientos tradicionales contempla la extracción de 12 mil millones de barriles y una comercialización estimada en 200 mil millones de dólares. Frente a estas proyecciones, exigió una cuota presupuestaria descentralizada y equitativa para que las regalías se traduzcan en bienestar social.
Asimismo, la dirigente demandó soluciones de fondo en materia de infraestructura, criticando los trabajos superficiales de bacheo en la carretera Lara-Zulia y exigiendo un plan integral de repavimentación. Del mismo modo, puso sobre la mesa la paralización histórica del Puente Nigale, la megaobra iniciada en 2005 para conectar el municipio Mara con la Costa Oriental, catalogando su abandono como una de las deudas más agudas con la entidad.
«El Zulia tiene prioridades y yo no me anoto en otro tipo de debates; tengo muy claro que la historia está tomando nota», sentenció Socorro, priorizando las urgencias sociales y ecológicas por encima de las disputas partidistas.
Nota de Prensa-Relámpago Zuliano.













