Durante su intervención en el foro conmemorativo por los 25 años de la Carta Democrática de la OEA, la líder opositora afirmó que retornará muy pronto al país, exigió garantizar el voto de los migrantes y advirtió sobre los intereses que pretenden postergar la transición política.
Un llamado rotundo a la fe ciudadana y a la movilización internacional marcó la intervención de la principal figura de la oposición venezolana, María Corina Machado, quien participó de manera virtual en el Foro Internacional ¿Dónde está y a dónde va la Democracia?, organizado en el marco del 25.º aniversario de la Carta Democrática Interamericana de la Organización de Estados Americanos (OEA).
Ante un panel internacional integrado por académicos y representantes de diversas organizaciones globales —como Liderazgo Democrático, la Universidad del Alba, la Pontificia Universitá Antonianum y el grupo Prisa—, Machado sentenció que el destino político de la nación ingresa en una etapa definitiva:
«En las próximas semanas se va a definir el futuro de Venezuela. Confíen en el pueblo de Venezuela; hay muchos intereses sobre nuestro país y hay actores que pretenden postergar una situación de sumisión», expresó con firmeza.
Anuncio de retorno y exigencia para el voto en el exterior
Durante su discurso, la dirigente política —quien actualmente se encuentra fuera del territorio nacional y protagonizó recientes intentos de ingreso al país en días pasados— reiteró de forma tajante su intención de regresar a suelo venezolano en el corto plazo para acompañar de cerca la ruta democrática.
Asimismo, puso sobre la mesa la urgencia de estructurar un proceso electoral que garantice la participación activa de la diáspora venezolana:
«Voy a regresar muy pronto y espero que podamos contar con las voces de todos ustedes elevando la urgencia de un proceso electoral y que los que estén en el exterior puedan votar», exhortó la líder opositora.
En este sentido, recordó la magnitud del éxodo migratorio al señalar que cerca de nueve millones de ciudadanos han abandonado el país, advirtiendo que un eventual cambio político abriría las puertas para el retorno masivo de millones de connacionales que transformarían el tejido social y económico de la nación.
Geopolítica, recursos naturales y el desafío democrático
Al analizar las raíces estructurales de la crisis institucional, Machado vinculó la situación venezolana con los procesos autoritarios en Nicaragua y Cuba, lamentando que las advertencias tempranas sobre el rumbo del país no fuesen atendidas a tiempo por la comunidad internacional.
Del mismo modo, apuntó directamente hacia el control de las riquezas estratégicas de la nación como el principal imán de injerencias e intereses oscuros:
«La alta dotación de recursos que tiene nuestro país fue un gran atractivo para que actores quisieran tomar control y, efectivamente, lo lograran de nuestras instituciones y nuestros recursos», aseveró.
Finalmente, aludió al escenario geopolítico actual y valoró los movimientos registrados a inicios de año como un hito inesperado en la ruta hacia la democratización, concluyendo que el peso de la transformación descansa ahora sobre la determinación y la resiliencia de la propia ciudadanía venezolana.
La Patilla-Relámpago Zuliano.














