A más de dos décadas del decreto que sustituyó la denominación colonial por el reconocimiento multiétnico y pluricultural, la nación reafirma el valor histórico, lingüístico e identitario de sus comunidades ancestrales, con especial arraigo en la región zuliana.
Este lunes 12 de octubre de 2026, Venezuela conmemora una de sus fechas de mayor peso histórico y político: el Día de la Resistencia Indígena. Más allá de un feriado nacional, la jornada representa un espacio de reflexión colectiva para visibilizar la lucha histórica de los pueblos originarios frente al proceso de conquista y colonización iniciado en 1492, promoviendo el rescate de las lenguas, saberes y tradiciones autóctonas que constituyen la columna vertebral de la venezolanidad.
La fecha sustituye formalmente la antigua denominación del «Día de la Raza» —decretada en 1921 durante el mandato de Juan Vicente Gómez— tras la promulgación del Decreto Presidencial N.º 2028 el 10 de octubre de 2002. Esta revisión historiográfica reconoció de manera explícita la condición de Venezuela como un Estado multiétnico y pluricultural, dando cumplimiento a los preceptos consagrados en la Constitución de 1999.
Revisión historiográfica y marco jurídico
El cambio de paradigma en el continente comenzó a gestarse con fuerza en 1992, en el marco del quinto centenario de la llegada de Cristóbal Colón, cuando diversas organizaciones indígenas americanas articularon actos de protesta bajo la consigna «500 años de resistencia». Este movimiento continental buscó desmantelar la narrativa del «descubrimiento» para poner en el centro el impacto de la conquista y la vigencia de los derechos indígenas, respaldado posteriormente por instrumentos internacionales como el Convenio 169 de la OIT y la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas (2007).
En la Carta Magna venezolana, los artículos 119, 121 y 123 garantizan expresamente la propiedad originaria sobre sus tierras ancestrales, el respeto a sus modelos de organización social y económica, y la preservación de sus idiomas autóctonos como patrimonio cultural de la nación.
Orgullo e identidad en el territorio zuliano
Para el estado Zulia, cuna de los pueblos Wayuu, Añú, Barí, Yukpa y Japreria, esta conmemoración adquiere un significado aún más profundo. Las comunidades indígenas continúan siendo guardianas de la cuenca del Lago de Maracaibo, la Sierra de Perijá y la Península de la Guajira, manteniendo vivas sus costumbres y cosmovisión.
En toda la entidad, la fecha se conmemora con rituales ancestrales, muestras gastronómicas, encuentros culturales y actos oficiales que resaltan el legado de resistencia y la dignidad de los primeros habitantes de esta tierra de sol amado.
Agencias-Relámpago Zuliano.















