Con una masiva movilización que unió a las comunidades Añú, Wayúu, Barí, Yukpa y Japreria desde la Plaza de la Resistencia hasta el casco central, la región conmemoró este 12 de octubre la dignidad ancestral. El gobernador Luis Caldera y el alcalde Gian Carlo Di Martino juraron mantener viva la antorcha de la descolonización y la soberanía plurinacional.
En un ambiente de profundo fervor patriótico, colorido cultural y reivindicación histórica, miles de aborígenes y representantes de las cinco etnias originarias que hacen vida en el occidente venezolano se congregaron este lunes 12 de octubre de 2026 en la capital zuliana para protagonizar la Gran Marcha de la Ancestralidad y la Fuerza Indígena.
Bajo la consiga unificadora «¡Unidos por las raíces de nuestra patria!», la imponente movilización partió desde la Plaza de la Resistencia Indígena, recorriendo las principales arterias viales del centro marabino hasta culminar con un multitudinario acto central en la histórica Plaza Bolívar, frente a la sede del Ejecutivo regional.
Juramento de descolonización y orgullo plurinacional
Tras la llegada de la columna de marchistas a la Plaza Bolívar, el gobernador bolivariano del estado Zulia, Luis Caldera, dirigió un emotivo y enérgico discurso ante la multitud, tomando el juramento formal de compromiso con las raíces patrias y la autodeterminación de los pueblos Añú, Wayúu, Barí, Yukpa y Japreria.
«Juramos mantener encendida la antorcha de la descolonización, tejiendo desde el alma la paz, la fraternidad y la justicia. Juramos que nunca más habrá cadenas en nuestra memoria ni olvido de la historia. Por la raíz que no muere, por la dignidad que nos levanta, por la patria que renace, ¡lo juramos! ¡Viva la resistencia indígena!», exclamó solemnemente el mandatario regional.
Caldera enfatizó el carácter plurinacional y multiétnico del territorio zuliano, afirmando ante la Casa de Gobierno: «Hoy estamos frente a la institución y yo, en nombre de los cinco pueblos indígenas, declaro con orgullo que el Zulia es un estado multicultural».
Reencuentro con la historia y reivindicación social
Por su parte, el alcalde bolivariano de Maracaibo, Gian Carlo Di Martino, acompañó todo el recorrido y destacó la profunda trascendencia de la fecha como un acto de reparación histórica para los sectores históricamente marginados.
«Es un día que simboliza el reencuentro con nuestras raíces, con la vida y con un movimiento revolucionario que exaltó a un pueblo que estaba desplazado, pero siempre presente. Un pueblo creador y constructor», expresó el burgomaestre, resaltando que gracias a las transformaciones políticas del país, los pueblos originarios ocupan hoy el centro de la vanguardia patriótica en Oriente, Centro y Occidente.
En la misma línea, la presidenta del Concejo Municipal de Maracaibo, Dessiree Fernández, aplaudió la cohesión de las comunidades autóctonas frente al relato colonialista, asegurando que la marcha representa la dignificación permanente de quienes han custodiado estas tierras desde tiempos inmemoriales.
Exigencia de respeto y dignidad territorial
Durante el desarrollo de las actividades de representación popular, el concejal indígena Kaled Fernández tomó la palabra desde el punto de partida para recordar que la jornada no conmemora falsos encuentros, sino la sangre y la resistencia de los antepasados.
«Hoy los pueblos indígenas exigimos respeto con dignidad, exigimos respeto a nuestros usos y costumbres, exigimos respeto a nuestra forma de ser como pueblo Wayúu, Añú, Barí, Yukpa y Japreria», sentenció el edil, invocando el legado histórico del cacique Nigale en un municipio que alberga a más de 400.000 ciudadanos de ascendencia originaria.
La histórica jornada culminó en un ambiente festivo matizado por cantos ancestrales, muestras de resistencia cultural y un rotundo respaldo popular a la preservación de la autonomía y las tradiciones milenarias que definen la identidad del Zulia.
Concejo Municipal de Maracaibo-Relámpago Zuliano.















