Tras una paralización estratégica concentrada en Mina Colombia, la estatal del oro levantó el paro tras acordar el pago fraccionado del beneficio laboral en tres partes a partir del 15 de noviembre. La resolución relámpago coincidió con una inédita inspección del encargado de negocios de EE. UU., John Barrett, junto al ministro Héctor Silva en las plantas del sur del estado Bolívar.
Tras dos jornadas de paralización absoluta y tensión en los yacimientos del sur del país, la directiva de la empresa estatal C.V.G. Minerven y los más de 3.000 trabajadores activos de la corporación aurífera llegaron a un acuerdo definitivo que puso fin a una protesta de 48 horas. La medida de fuerza concluyó con el compromiso oficial de la directiva de desembolsar un bono de utilidades por 2.000 dólares en efectivo para cada obrero, el cual se cancelará en tres partes a partir de la segunda quincena de noviembre.
El conflicto laboral se resolvió favorablemente para los mineros tras la reactivación completa de los turnos operativos en las plantas Reveming, Sosa Méndez y Caratal, mientras que la empresa comenzó de inmediato el desembolso en divisas de la nómina atrasada.
Mina Colombia: El pulso operativo que frenó la producción
La presión laboral logró su objetivo gracias a una paralización quirúrgicamente coordinada en Mina Colombia, el yacimiento subterráneo más grande, rico y productivo bajo el control de Minerven, desde donde se extrae la materia prima rocosa indispensable para alimentar los molinos y procesadoras de la zona.
Sin el suministro de material aurífero proveniente de la principal veta minera de El Callao, el complejo estatal se vio forzado a negociar a contrarreloj ante las exigencias de la fuerza laboral.
El Pitazo-Relámpago Zuliano.

















