Advertisement

Fiesta de Santo Tomás Apóstol: De la Duda a la Fe Profunda

Santo Tomás es considerado patrono de los arquitectos, constructores, jueces y teólogos, y de las ciudades de Prato, Parma y Urbino en Italia.

Hoy, 3 de julio de 2025, la Iglesia Católica celebra la fiesta de Santo Tomás Apóstol, el humilde pescador de Galilea llamado por Jesús a ser su discípulo. Aunque su incredulidad inicial ante los testimonios de la Resurrección del Señor es a menudo destacada, es crucial recordar su posterior y rotundo acto de fe. Fue él quien, con firmeza y claridad, pronunció las hermosas palabras del Evangelio que repetimos de rodillas en cada misa, frente a la Eucaristía: «Señor mío y Dios mío» (Jn 20, 28), reconociendo la presencia real de Cristo en el altar.

La Transformación de la Duda en Certeza

Ocho días después de la resurrección, cuando Jesús se apareció nuevamente a sus discípulos, Tomás aún dudaba. «Si no veo en sus manos la señal de los clavos y no meto mi dedo en el agujero de los clavos y no meto mi mano en su costado, no creeré», dijo (Jn 20, 25). Sin embargo, Jesús, en su infinita bondad, se dirigió a él: «Acerca aquí tu dedo y mira mis manos; trae tu mano y métela en mi costado, y no seas incrédulo sino creyente» (Jn 20, 27). La respuesta de Tomás fue inmediata y contundente: «Señor mío y Dios mío» (Jn 20, 28).

La actitud inicial de Tomás refleja las dudas y la posible decepción que pudieron abrumar su alma. Había puesto su confianza en Jesús, permaneciendo a su lado por mucho tiempo, y de repente todo parecía confuso e incierto tras la muerte de su Maestro. Pero Jesús le brindó la oportunidad de redimirse, y Tomás, con la ayuda del Espíritu, superó su falta de fe. Así, se convirtió en el primer apóstol en reconocer plenamente la divinidad de Cristo resucitado.

Un Camino de Revelación y Servicio

Recordemos que tiempo atrás, Tomás ya había tenido un momento similar con Jesús. Cuando el Maestro reveló su naturaleza diciendo: «Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre sino por mí», lo hizo en respuesta a la pregunta de Tomás: «Señor, no sabemos a dónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?» (Jn 14, 5).

Después de recibir el Espíritu Santo, los Apóstoles fueron enviados a predicar la Buena Noticia. Tomás se dirigió a Persia y sus alrededores, así como a Etiopía e India, donde la tradición sostiene que fue martirizado.

El Cinto de la Virgen María y su Patronazgo

Una antigua tradición atribuye a Santo Tomás haber recibido el cinto de la Santísima Virgen María, por lo que a menudo se le representa artísticamente con este. Se dice que Tomás también dudó de la Asunción de la Virgen María. Al abrir la tumba donde se creía que estaba su cuerpo, solo encontró abundantes flores, y desde el cielo, la Madre de Dios desató su cinturón, dejándolo caer en las manos del apóstol.

Santo Tomás es considerado patrono de los arquitectos, constructores, jueces y teólogos, y de las ciudades de Prato, Parma y Urbino en Italia.

La Reflexión del Papa Francisco sobre Santo Tomás

En la fiesta de Santo Tomás de 2013, el Papa Francisco ofreció una profunda reflexión sobre el apóstol. Recordó a los fieles que «el Señor sabe por qué hace las cosas. A cada uno de nosotros le da el tiempo que él piensa que es mejor para nosotros. A Tomás le ha concedido una semana. Jesús se presenta con sus llagas: todo su cuerpo estaba limpio, hermoso, lleno de luz, pero las llagas estaban y están todavía, y cuando el Señor vendrá, al final del mundo, nos enseñará sus llagas (…)».

El Papa enfatizó: «Tomás, para creer, quería meter sus dedos en las llagas: era un testarudo. Pero el Señor quiso precisamente un testarudo para hacernos comprender algo más grande. Tomás vio al Señor, que le invitó a meter el dedo en la herida de los clavos, a poner su mano en el costado y no dijo: es verdad: el Señor ha resucitado. ¡No! Fue más allá. Dijo: ¡Dios! Es el primer discípulo que confiesa la divinidad de Cristo después de la resurrección, y que adora propiamente».

Que este día nos invite a reflexionar sobre la importancia de la fe y cómo, incluso desde la duda, podemos llegar a una comprensión más profunda de la divinidad.

Aciprensa.