En el caso de los delfines, se han encontrado niveles de hasta 42 miligramos por kilogramo en el río Orinoco, niveles que se consideran entre los más extremos jamás registrados para la especie.
El icónico delfín rosado del río Amazonas, una especie en peligro de extinción, está enfrentando una grave amenaza por la creciente contaminación por mercurio. Científicos y veterinarios que trabajan en el río han descubierto que los niveles de este metal pesado en los delfines superan hasta en 30 veces los límites seguros, lo que genera una profunda preocupación por la salud de la fauna y los ecosistemas fluviales.
El biólogo marino Fernando Trujillo, líder de la Fundación Omacha, ha estado monitoreando a estos mamíferos. Su equipo captura cuidadosamente a los delfines para realizar evaluaciones de salud en un proceso minucioso, donde toman muestras de sangre y tejidos para analizar los niveles de mercurio. Trujillo explica que los delfines son utilizados como «centinelas para la salud del río».
Origen del Mercurio y sus Consecuencias
La principal fuente de esta contaminación es la minería ilegal de oro, una industria en auge en toda la cuenca del Amazonas. Los mineros utilizan mercurio para separar el oro de los sedimentos y, posteriormente, vierten el lodo contaminado en los ríos. El mercurio se bioacumula en los peces, que son la principal fuente de alimento para los delfines y para las comunidades locales.
Los altos niveles de mercurio son un riesgo grave tanto para los animales como para los humanos. La exposición puede causar daños en el cerebro, los riñones, los pulmones y el sistema inmunológico, así como pérdida de memoria y debilidad muscular. En el caso de los delfines, se han encontrado niveles de hasta 42 miligramos por kilogramo en el río Orinoco, niveles que se consideran entre los más extremos jamás registrados para la especie.
Aunque es difícil establecer una relación directa entre el mercurio y la muerte de los delfines, los científicos advierten que «cualquier mamífero con una gran cantidad de mercurio morirá». La labor de los investigadores, que incluye a pescadores y lugareños, es un esfuerzo crucial para documentar los efectos de la contaminación y buscar soluciones para proteger a esta especie.
Con Informacion de The Associated Press













