El purpurado hizo también un firme llamamiento a la reconciliación nacional y a la reconstrucción del tejido social, enfatizando que la verdadera paz solo puede alcanzarse «sobre los cimientos de la justicia, de la verdad, de la libertad y del amor».
Cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado del Vaticano, preside Eucaristía de acción de gracias tras la canonización de San José Gregorio Hernández y Santa Carmen Rendiles.
El Secretario de Estado del Vaticano, el Cardenal Pietro Parolin, utilizó su homilía en la Misa de acción de gracias por la canonización de los primeros dos santos venezolanos para lanzar un fuerte llamado a la justicia social, denunciando la existencia de «prisiones injustas» y «oprimidos» en Venezuela.
La Eucaristía se celebró este lunes 20 de octubre en el Altar de la Cátedra de la Basílica de San Pedro, un día después de que San José Gregorio Hernández y Santa Carmen Rendiles fueran canonizados en la plaza de San Pedro por el Papa León XIV ante numerosos peregrinos y autoridades venezolanas.
Un Llamado a «Abrir las Prisiones Injustas»
Inspirándose en la primera Carta de San Juan, el purpurado subrayó que solo a través del amor a los hermanos el país podrá pasar «de la muerte a la vida».
En un momento culminante de su discurso, el Cardenal Parolin exclamó, dirigiéndose directamente al país: «¡Sólo así, querida Venezuela, pasará de la muerte a la vida! Sólo así, querida Venezuela, tu luz brillará en las tinieblas… si escucharas la Palabra del Señor que te llama a abrir las prisiones injustas, hacer saltar los cerrojos de los cepos, dejar libres a los oprimidos, romper todos los cepos».
El Cardenal, quien es bien conocido por su cercanía a la realidad venezolana, instó a seguir el ejemplo de los nuevos santos, quienes encarnaron de modo «heroico» el mensaje de amor y servicio.
Justicia, Verdad y Libertad como Cimientos de Paz
Retomando la primera lectura del profeta Isaías (58, 6-11), el Secretario de Estado del Vaticano resaltó cómo San José Gregorio y la Madre Carmen respondieron a la invitación a la misericordia: «partir el pan con el hambriento, hospedar a los pobres sin techo, vestir al que ves desnudo y no cerrarte a tu propia carne”.
El purpurado hizo también un firme llamamiento a la reconciliación nacional y a la reconstrucción del tejido social, enfatizando que la verdadera paz solo puede alcanzarse «sobre los cimientos de la justicia, de la verdad, de la libertad y del amor».
«Solo así, querida Venezuela, podrás responder a tu vocación de paz —afirmó—, si la construyes sobre los cimientos de la justicia, de la verdad, de la libertad y del amor; respetando los derechos humanos, generando espacios de encuentro y de convivencia democrática… buscando los medios y las instancias para encontrar soluciones comunes a los grandes problemas que te afectan, poniendo el bien común como objetivo de toda actividad pública».
Al definir la canonización como un «kairos» (un momento oportuno) para Venezuela, el Cardenal Parolin conminó: “¡No lo dejen pasar inútilmente!”.
La ceremonia, marcada por la emoción de los numerosos peregrinos, contó con el acompañamiento musical del Coro Simón Bolívar del Sistema de Orquestas de Venezuela.
Con Informacion de Aciprensa.














