«Cuando bajan a la Virgen, el cielo viene con ella. Mi Maracaibo se llena de musical alegría».

La emoción inunda el corazón de Maracaibo. Hoy, la ciudad se paraliza y vibra en fe, pues todo está listo en la Plazoleta de San Juan de Dios para recibir a la Virgen del Rosario de Chiquinquirá. Como es costumbre el último sábado de octubre, la excelsa Dama Saladillera desciende de su camerín para abrazar a su pueblo y marcar oficialmente el inicio de las fiestas patronales y, con ellas, la llegada de la época más esperada del año.

Una Tradición que Une Fe y Alegría
Se respira una atmósfera cargada de fervor y expectativa. Se espera que más de 20 mil fieles se den cita este sábado en la plazoleta para presenciar el tan anhelado momento, que tradicionalmente se acompaña con el ritmo alegre y pascuero de la gaita.

«Cuando bajan a la Virgen, el cielo viene con ella. Mi Maracaibo se llena de musical alegría», es el sentimiento que recorre a los maracaiberos, listos para cantarle a la Reina Morena y decretar el inicio de la fiesta en la ciudad.

El Milagro de la Fe
Miles y miles de feligreses acuden hoy a este acto de fe profunda. Llegan con el alma dispuesta: unos para agradecer un favor concedido, otros para ofrecer por lo solicitado a la Dama Saladillera, y muchos simplemente en un acto innato de devoción que se transmite de generación en generación.

El fervor no es solo espiritual; la ciudad entera se activa. Desde los vendedores de flores, franelas y escapularios, hasta los grandes comercios, todos esperan con ansias este día, sabiendo que, de una u otra forma, también agradecen a la Chinita y ven incrementar sus ingresos.

Para esta histórica Bajada, la organización ha dispuesto más de 30 mil sillas blancas, un hecho inédito en muchos años, garantizando que los asistentes puedan vivir con mayor comodidad este acontecimiento tan importante para la fe del pueblo maracaibero. Todo está dispuesto para el encuentro de la Chinita con su Zulia.






Texto y Fotos: Luis Molero.













