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El amargo retorno: El fin del sueño americano y la Navidad de la precariedad en Venezuela

En Venezuela, la tradición dicta que la Navidad se celebra con hallacas, pero la economía familiar de los retornados dice lo contrario.

Para Mariela Gómez, esta Navidad no se celebró bajo las luces de neón de Estados Unidos, sino bajo el peso del desempleo en Maracay. Su historia es el rostro de una nueva realidad migratoria: el regreso forzoso de miles de venezolanos tras el endurecimiento de las políticas fronterizas en el segundo mandato de Donald Trump.

De la frontera de Texas a la selva del Pacífico

Hace apenas unos meses, Mariela y su familia cruzaron la frontera hacia Texas con la esperanza de rehacer su vida. Sin embargo, la ofensiva migratoria de la Casa Blanca truncó sus planes. Tras ser detenidos y deportados a México, emprendieron un peligroso viaje de retorno que incluyó:

Travesías en lanchas de carga: Navegando sobre tanques de gasolina por el Pacífico para ahorrar costos.

Semanas en la selva: Varados en zonas inhóspitas de Colombia a la espera de remesas familiares para completar el trayecto.

El reencuentro agridulce: Volver a un país que abandonaron hace ocho años por la crisis económica, solo para encontrar desafíos similares.

Una cena sin hallacas

En Venezuela, la tradición dicta que la Navidad se celebra con hallacas, pero la economía familiar de los retornados dice lo contrario. «Tuvimos una cena modesta, una especie de lasaña; hacer hallacas aquí es demasiado caro para quienes estamos desempleados», relató Gómez.

A pesar de la vestimenta elegante y el esfuerzo por sonreír ante sus suegros, la realidad es ineludible: Mariela forma parte de los 7,7 millones de venezolanos que han circulado por el continente, buscando una estabilidad que hoy parece esquiva tanto fuera como dentro de sus fronteras.

Cifras de un éxodo revertido

El panorama migratorio dio un giro drástico este año. Bajo la presión de Washington, el gobierno de Nicolás Maduro comenzó a aceptar vuelos constantes de deportados.

13,000 inmigrantes regresaron este año en vuelos fletados desde EE. UU.

14,000 migrantes han retornado a Sudamérica por vía terrestre tras las restricciones impuestas en enero de 2025.

Un ciclo que no termina

El regreso de Mariela le permitió abrazar a su hija de 20 años, a quien no veía desde que huyó de la crisis. Sin embargo, la reunión es efímera. Mientras Mariela intenta conseguir trabajo en Maracay, su hija ya prepara las maletas: emigrará a Brasil el próximo mes.

Para Mariela, el 2026 no se trata de grandes sueños, sino de supervivencia básica. «Le pido a Dios vida y salud», afirma, mientras espera que la Nochevieja le permita, al menos, compartir un último plato tradicional antes de que su familia vuelva a fragmentarse por la migración.

Con Informacion de Albert news.

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