El Papa animó a los miembros del Comité a no rendirse ante el cansancio, agradeciéndoles por ser «la voz de quienes no la tienen» y pidiéndoles que nunca olviden el arte de escuchar a los niños, siguiendo el ejemplo maestro del Papa Francisco.
En un encuentro cargado de emotividad y firmeza, el Papa León XIV recibió este jueves a los líderes de la iniciativa “From crisis to care: Catholic Action for children”. Durante la audiencia, el Pontífice no ocultó su inquietud ante lo que calificó como un estancamiento global en la seguridad de los menores: “Me preocupa profundamente la falta de avances en la protección de los niños frente al peligro”, sentenció.
Una infancia bajo asedio
El Santo Padre hizo un repaso crudo por las realidades que azotan a la juventud actual. Lejos de los discursos diplomáticos, León XIV puso el foco en:
La pobreza extrema y la falta de servicios básicos.
El drama del desplazamiento y la separación familiar.
Los abusos que truncan el desarrollo integral de los más pequeños.
“Muchos de estos niños tienen pocas oportunidades de alcanzar el potencial que Dios les ha dado”, lamentó el Papa, recordando que la protección de la infancia no es una opción, sino una obligación moral de custodiar la vida como un don sagrado.
El derecho al amor y a la familia
Retomando el legado de su predecesor, el Papa Francisco, León XIV subrayó la vigencia de la exhortación Amoris laetitia. Defendió con vigor el derecho de todo niño a crecer en un entorno de amor, resaltando que la familia es la «guardiana responsable» de este desarrollo armonioso.
Un llamado a la acción «en armonía»
Para el Pontífice, la caridad no puede ser fragmentada. Pidió a las organizaciones católicas y congregaciones religiosas dejar de trabajar de forma aislada para adoptar un enfoque transversal.
“Debemos encontrar modos de trabajar juntos en mayor armonía para que los niños reciban un cuidado bien equilibrado, que abarque lo físico, lo psicológico y lo espiritual”, exhortó.
Finalmente, el Papa animó a los miembros del Comité a no rendirse ante el cansancio, agradeciéndoles por ser «la voz de quienes no la tienen» y pidiéndoles que nunca olviden el arte de escuchar a los niños, siguiendo el ejemplo maestro del Papa Francisco.
Con Informacion de Aciprensa.















