Desde las 11 de la mañana y hasta entrada la tarde, el desfile ferial transformó las calles en un escenario de fiesta, tradición y emoción, con la participación de reinas, bandas show, carrozas creativas y el entusiasmo de un pueblo que volvió a encontrarse.
Desde las 11 de la mañana de este Domingo 08 de febrero de 2026, Mérida abrió sus brazos para recibir uno de los momentos más esperados del año: el desfile ferial que marca el inicio de la Feria Internacional del Sol. Y como si la ciudad supiera que estaba de fiesta, el cielo regaló un sol intenso, contrastado por ese clima fresco tan propio de la capital andina, perfecto para acompañar una jornada que se extendió hasta alrededor de las 6 de la tarde.
Las calles se transformaron en un río de colores. Carrozas majestuosas y llenas de vida avanzaban entre aplausos, sonrisas y celulares en alto. En una de las más esperadas, la Soberana Reina del Sol, Elimar Vásquez, saludó con elegancia y alegría a un pueblo que respondió con ovaciones sinceras. Junto a ella, también desfilaron la Reina Taurina y la Reina de las Nieves, completando un cuadro de tradición, belleza y orgullo merideño.

Uno de los momentos más memorables del recorrido lo protagonizó la carroza del Museo de Ciencia y Tecnología, que se robó el corazón de grandes y pequeños. Con un esmero evidente, pasearon dinosaurios a escala que despertaron asombro, risas y una felicidad contagiosa, especialmente entre los niños, quienes señalaban emocionados a estas gigantescas criaturas del pasado.
Y hablando de niños, el desfile fue también un festival de imaginación: disfraces creativos, capas ondeando al viento y una multitud de pequeños superhéroes que caminaban orgullosos junto a sus familias, recordándonos que la fantasía y la alegría siguen vivas en cada rincón de la ciudad.
La música fue otra gran protagonista. Las Bandas Show de los colegios regionales marcaron el ritmo del desfile, llenando el ambiente de energía y emoción. Mención especial merecen las presentaciones del Colegio Arzobispo Silva, el Liceo Libertador y el Colegio San Luis, cuyas interpretaciones arrancaron aplausos prolongados y demostraron el talento joven que late en Mérida.

En medio de la celebración, también hubo espacio para los mensajes que nacen desde el corazón. Un grupo desfiló realizando una campaña en contra del suicidio, portando pancartas con forma de carita feliz y un mensaje tan simple como poderoso: “Dile SÍ a la VIDA”. Fue un instante de reflexión colectiva, acompañado de respeto y apoyo por parte del público.
La nota curiosa e impactante del día la protagonizó una carroza que no logró completar el recorrido. Se trató de una estructura con figuras gigantes de Nicolás Maduro, Hugo Chávez y Simón Bolívar, que generó rechazo y polémica entre los asistentes. Gritos de “¡Fuera, fuera!” y una lluvia de abucheos obligaron a su retiro, y tras su salida, una algarabía espontánea recorrió la avenida, como una catarsis colectiva que devolvió el tono festivo al desfile.
En líneas generales, Mérida volvió a encontrarse consigo misma: un pueblo que salió a la calle, que compartió, que sonrió y que celebró. Así comenzó oficialmente la Feria Internacional del Sol 2026, una semana cargada de eventos que promete estar marcada por la alegría, la tradición y la riqueza cultural de la capital de los Andes venezolanos.
Porque en Mérida, cuando llega la feria, el sol no solo brilla en el cielo: también lo hace en la gente.
Pasantes – Camilo Cepeda y Joaidy Mata

















