El aroma, la textura y el sabor hicieron lo suyo. Maracaibo ya tiene un nuevo referente gastronómico y el veredicto fue unánime: Pastelitos Edward se alzó con el primer lugar del concurso del mejor pastelito de papa con queso, una competencia que reunió tradición, creatividad y el paladar exigente del pueblo marabino.

La gran final se celebró en el Parque Monumental Ana María Campos, convertido por una noche en el epicentro del sabor popular. Allí, cientos de asistentes se transformaron en jurados espontáneos mientras un panel de chefs y especialistas de la cocina regional evaluaba cada propuesta con rigor técnico y respeto por la receta que forma parte de la identidad zuliana.
Pastelitos Edward logró destacar por el equilibrio perfecto entre la suavidad del relleno y el crujiente dorado de la masa, una combinación que despertó aplausos, sonrisas y largas filas de comensales ansiosos por probar al ganador. El segundo lugar fue otorgado a Pastelitos El Kolosal, reconocido por su contundencia y sabor tradicional, mientras que el premio al más popular en redes sociales recayó en Pastelitos El Triángulo, reflejo del respaldo digital y el cariño del público joven.

El certamen, impulsado por la Alcaldía Bolivariana de Maracaibo a través de la Fundación Fondo Municipal para el Turismo, la Dirección de Turismo y la Dirección de Desarrollo Económico, reafirma el valor de la gastronomía como motor cultural y económico de la ciudad. Más allá de la competencia, el evento se vivió como una fiesta colectiva donde la cocina popular fue la verdadera protagonista.
Durante la jornada, el alcalde Giancarlo Di Martino compartió una anécdota personal que conectó pasado y presente del pastelito de papa con queso, recordando cómo esta receta nació como una alternativa en tiempos difíciles y con los años se transformó en un ícono gastronómico que hoy despierta orgullo y sentido de pertenencia.

El primer lugar recibió un premio de 2 mil dólares, el segundo lugar mil dólares y el reconocimiento al más popular en redes sociales un incentivo de 500 dólares, estímulos que buscan fortalecer a los emprendedores locales y motivar la mejora continua de la oferta culinaria.
Con esta segunda edición del concurso, Maracaibo confirma que su cocina no solo alimenta, sino que cuenta historias, une generaciones y enamora paladares. Y esta vez, el veredicto quedó claro: el pastelito que conquistó a la ciudad lleva el sello de Edward.

Johsué Morales
CNP: 24.302
Fotografías: Johsué Morales / Franyer García















