El mandatario reportó una reducción del 56% en el tráfico de fentanilo, vinculando directamente el control fronterizo con la disminución de muertes por sobredosis y violencia.
En un discurso del Estado de la Unión cargado de triunfalismo, el presidente Donald Trump presentó ante el Congreso los resultados de lo que denomina una «era de orden y energía». A menos de dos meses de la intervención en Venezuela que derrocó a Nicolás Maduro, el mandatario estadounidense ha formalizado una alianza energética sin precedentes, calificando al país caribeño como el «nuevo amigo y socio» de los Estados Unidos.
Petróleo: El retorno del aliado estratégico
Trump no escatimó en cifras para demostrar el éxito de su política exterior. Según el mandatario, la normalización de relaciones bajo la presidencia encargada de Delcy Rodríguez ya está dando frutos tangibles para el bolsillo del ciudadano estadounidense:
80 millones de barriles: Es la cifra de crudo venezolano que ya ha ingresado a puertos estadounidenses desde el reinicio de las operaciones comerciales.
Independencia energética: El presidente destacó que, sumado al aumento de 600.000 barriles diarios en la producción doméstica y niveles récord en gas natural, el precio de la gasolina ha bajado considerablemente.
«Drill, baby, drill»: Trump reafirmó su compromiso con la perforación masiva, asegurando que las empresas de EE. UU. ya se están posicionando para reconstruir la infraestructura petrolera en Venezuela.
Seguridad Fronteriza: «Cero ingresos ilegales»
Otro eje central de su alocución fue el control migratorio. Trump aseguró haber cumplido su promesa de campaña de sellar la frontera sur, presentando estadísticas que calificó como históricas:
Inmigración: Afirmó que, en los últimos nueve meses, los cruces ilegales han caído a cero. «Solo permitiremos el ingreso de quienes amen nuestro país y trabajen duro», sentenció.
Narcotráfico: El mandatario reportó una reducción del 56% en el tráfico de fentanilo, vinculando directamente el control fronterizo con la disminución de muertes por sobredosis y violencia.
«Tenemos ahora, con diferencia, la frontera más sólida que este país ha tenido jamás», proclamó Trump ante la sesión conjunta del Capitolio.
Sombra de crisis doméstica
A pesar del tono celebratorio, el discurso ocurre en un momento de tensión interna. La Casa Blanca intenta equilibrar su narrativa de éxito con la crisis política desatada en Mineápolis, donde la muerte de dos ciudadanos a manos de agentes federales durante redadas migratorias obligó al cierre temporal del Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
Aunque Trump omitió profundizar en este conflicto en su discurso, la oposición demócrata mantiene la presión sobre los métodos utilizados para alcanzar la cifra de «cero ingresos» que el presidente presume como su mayor logro de gestión.
Con Informacion de Banca y Negocios.















