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Iglesia Católica celebra el Quinto Domingo de Pascua: “Yo soy el camino, la verdad y la vida”

La lectura del Evangelio está tomada del relato de San Juan (Jn 14, 1-12). Jesús empieza su discurso con un “no pierdan la paz”, e inmediatamente explicita un doble mandamiento que hace de soporte a esa paz:

Hoy, 3 de mayo, la Iglesia celebra el Quinto Domingo de Pascua. Han pasado cuatro semanas desde el gran domingo en que celebramos la Resurrección del Señor, y, en esta ocasión, la Iglesia nos invita a profundizar en la fe en aquél que es “el camino, la verdad y la vida”.

Cristo es quien revela al Padre en su plenitud, y nos da un doble mandamiento sobre la fe: creer en Dios y creer en Él, Jesús: “Creed en Dios y creed también en mí» (Jn 14, 1). Al respecto decía el Papa Benedicto: “No son dos actos separados, sino un único acto de fe, la plena adhesión a la salvación llevada a cabo por Dios Padre mediante su Hijo unigénito” (Benedicto XVI, Regina Caeli, 22 de mayo de 2011).

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Caminemos, pues, por el sendero de fe que Jesús nos ha trazado. Que en el resto del Tiempo Pascual sigamos compartiendo con todos el gozo de la resurrección del Señor y demos muchos frutos de amor, caridad, justicia y fidelidad a aquél que es “el camino, la verdad y la vida” (Juan 14, 6).

V Domingo de Pascua

La lectura del Evangelio está tomada del relato de San Juan (Jn 14, 1-12). Jesús empieza su discurso con un “no pierdan la paz”, e inmediatamente explicita un doble mandamiento que hace de soporte a esa paz: “Si creen en Dios, crean también en mí”. El Evangelio de hoy, en palabras del Papa Benedicto XVI, ilumina una profunda realidad: “El Nuevo Testamento puso fin a la invisibilidad del Padre. Dios mostró su rostro, como confirma la respuesta de Jesús al apóstol Felipe: «Quien me ha visto a mí, ha visto al Padre» (Jn 14, 9)”. Finalmente, Jesús revela su intimidad: “Yo soy el camino, la verdad y la vida”.

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Y es que Jesús invita a sus discípulos a confiar en Él y en Dios, asegurándoles que va a prepararles un lugar y que volverá por ellos. Jesús es el único camino para llegar al Padre y afirma su unión con Él: quien conoce y ve a Jesús, conoce y ve al Padre. Además, promete que quienes crean en Él continuarán su obra e incluso harán cosas mayores.

Decía el Papa Benedicto XVI: «Por tanto sólo creyendo en Cristo, permaneciendo unidos a él, los discípulos, entre quienes estamos también nosotros, pueden continuar su acción permanente en la historia: «En verdad, en verdad os digo —dice el Señor—: el que cree en mí, también él hará las obras que yo hago» (Jn 14, 12). La fe en Jesús conlleva seguirlo cada día, en las sencillas acciones que componen nuestra jornada.» (Benedicto XVI, Regina Caeli, 22 de mayo de 2011)

Evangelio según San Juan (Juan 14, 1-12)

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «No pierdan la paz. Si creen en Dios, crean también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas habitaciones. Si no fuera así, yo se lo habría dicho a ustedes, porque ahora voy a prepararles un lugar. Cuando me haya ido y les haya preparado un lugar, volveré y los llevaré conmigo, para que donde yo esté, estén también ustedes. Y ya saben el camino para llegar al lugar a donde voy».

Entonces Tomás le dijo: «Señor, no sabemos a dónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?» Jesús le respondió: «Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie va al Padre si no es por mí. Si ustedes me conocen a mí, conocen también a mi Padre. Ya desde ahora lo conocen y lo han visto».

Le dijo Felipe: «Señor, muéstranos al Padre y eso nos basta». Jesús le replicó: «Felipe, tanto tiempo hace que estoy con ustedes, ¿y todavía no me conoces? Quien me ve a mí, ve al Padre. ¿Entonces por qué dices: ‘Muéstranos al Padre’? ¿O no crees que yo estoy en el Padre y que el Padre está en mí? Las palabras que yo les digo, no las digo por mi propia cuenta. Es el Padre, que permanece en mí, quien hace las obras. Créanme: yo estoy en el Padre y el Padre está en mí. Si no me dan fe a mí, créanlo por las obras. Yo les aseguro: el que crea en mí, hará las obras que hago yo y las hará aun mayores, porque yo me voy al Padre».

Aciprensa-Relampago Zuliano.