El careta valenciano y capitán de los Reales de Kansas City conectó su cuadrangular número 312 de por vida en la MLB para consagrarse en la cima de los jonroneros hispanos detrás del plato.
El libro de récords de las Grandes Ligas tiene un nuevo y definitivo monarca en el departamento de poder para receptores nacidos en la cuenca del Caribe. En una jornada memorable en el Kauffman Stadium, el estelar pelotero venezolano Salvador Pérez inscribió su nombre con letras doradas al conectar el jonrón 312 de su trayectoria, convirtiéndose en el receptor latino con más cuadrangulares en la historia de la Gran Carpa.
La emblemática conexión llegó frente a los maderos de los Yankees de Nueva York en la conclusión del sexto episodio. Pérez, quien vio acción en este compromiso bajo el rol de bateador designado, descifró con maestría un envío del abridor Will Warren para sacar la pelota de línea de forma solitaria, sumando así su noveno vuelacercas de la actual campaña regular de 2026.
Desbancando a leyendas del Salón de la Fama
Con este estacazo de vuelta completa, el capitán de los Reales rompió el empate que sostenía en la cúspide con el legendario e inmortal puertorriqueño Iván «Pudge» Rodríguez, quien ahora escolta al criollo en la segunda posición histórica con 311 bambinazos. El selecto club de cañoneros de la receptoría caribeña queda configurado de la siguiente manera:
1. Salvador Pérez (Venezuela): 312 jonrones.
2. Iván Rodríguez (Puerto Rico): 311 jonrones.
3. Jorge Posada (Puerto Rico): 261 jonrones.
4. Javy López (Puerto Rico): 252 jonrones.
Radiografía del poder de «Salvy»
La consistencia del slugger carabobeño a lo largo de sus años de servicio en Las Mayores se refleja en su notable capacidad para mantener el ritmo ofensivo sin importar la posición asignada en el lineup. Los datos del portal estadístico Fangraphs detallan la distribución del poder del venezolano de forma quirúrgica:
De los 312 estacazos de por vida, 241 han llegado ejerciendo sus funciones naturales como receptor defensivo, 55 en el rol de bateador designado (su rol en la gesta de este lunes) y 16 defendiendo la primera almohadilla.
A sus 36 años, este hito no solo consolida el legado de Salvador Pérez como uno de los peloteros más dominantes de su generación, sino que robustece sustancialmente sus argumentos de cara a una futura postulación al Salón de la Fama de Cooperstown, ratificando que el talento y la fuerza venezolana siguen mandando en el mejor béisbol del planeta.
Micrófono Zuliano.















