La defensa del empresario colombiano busca eliminar un agravante federal que elevaría sustancialmente su pena, desmarcándose de los cargos de narcoterrorismo que pesan sobre la cúpula de Miraflores.
En un giro estratégico dentro de los tribunales federales de los Estados Unidos, el equipo legal de Alex Saab, señalado por agencias de inteligencia como el principal operador financiero del chavismo, ha introducido una solicitud formal para desvincular los delitos imputados a su cliente de cualquier matriz vinculada al terrorismo internacional.
La defensa solicitó retirar formalmente la figura del “terrorism enhancement” (agravante por terrorismo), un mecanismo del código penal estadounidense que incrementa de forma drástica y exponencial las condenas de prisión. Los abogados argumentan que el expediente de Saab debe circunscribirse estrictamente al ámbito de los delitos financieros y corporativos, desprovisto de nexos de corte radical o insurgente.
El impacto técnico en la condena
La estrategia jurídica tiene un objetivo matemático y pragmático muy claro: la reducción de la eventual sentencia. De acuerdo con la normativa penal de ese país, el panorama cambia de la siguiente manera:
De proceder la solicitud de la defensa, la guía federal de condena para el procesado se ubicaría en un estimado de entre 78 y 97 meses de prisión (aproximadamente entre 6 y 8 años).
Mantener la vinculación con estructuras terroristas expondría al empresario a penas de varias décadas tras las rejas, equivalentes a cadena perpetua de facto.
Saab, quien de acuerdo con reportes de la agencia Reuters regresó a custodia de las autoridades estadounidenses tras ser deportado desde Venezuela, enfrenta cargos originales originados en una corte de Miami por conspiración para el lavado de activos y el desvío de cientos de millones de dólares a través de contratos sobrevaluados y esquemas de sobornos.
Implicaciones políticas en el tablero de Washington
La jugada legal abre un debate de profundas consecuencias políticas en el ecosistema judicial norteamericano. Mientras los fiscales de la Gran Manzana continúan fortaleciendo expedientes por narcoterrorismo contra altas figuras del Palacio de Miraflores, la línea de defensa de Saab busca aislarlo de dicha estructura grupal.
Analistas internacionales señalan que, si el tribunal valida el argumento de que Saab actuó de forma independiente como un agente meramente mercantil o intermediario financiero sin nexos ideológicos o tácticos con actividades terroristas, el peso completo y el foco punitivo de las acusaciones de la Fiscalía recaerán de manera exclusiva sobre las figuras políticas de la administración venezolana procesadas en suelo estadounidense.
La Voz Texas- Relampago Zuliano.















