La víctima, identificada como José Gregorio Piña, fue localizada en estado de descomposición gracias al avistamiento de aves de rapiña. Las pesquisas científicas determinaron que los detenidos planificaron el crimen como una represalia por presunto abuso infantil, omitiendo las denuncias ante los canales legales.
Comisiones detectivescas de la Coordinación de Investigaciones de Delitos Contra las Personas de la Delegación Municipal Barinas lograron el esclarecimiento técnico del homicidio de José Gregorio Piña, de 31 años de edad. El cuerpo de la víctima había sido localizado enterrado y en avanzado estado de descomposición en una zona boscosa de la avenida Intercomunal Barinas-Barinitas, específicamente en el sector Palma Sola de la parroquia Rómulo Betancourt.
El director general del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), comisario general Douglas Rico, detalló que las labores de inteligencia e interrogatorios permitieron identificar y capturar a los presuntos autores materiales del crimen, identificados como Dianni Gabriela Mendoza Urbina (24) y Julio César Rodríguez (50).
Mecánica del hecho: Falsa celebración y estrangulamiento
De acuerdo con el informe oficial emanado por el cuerpo civil de investigación, el móvil del suceso responde a una acción de venganza privada. Las pesquisas determinaron que los implicados descubrieron que Piña presuntamente había realizado actos lascivos en perjuicio de la hija de Mendoza, una infante de apenas dos años de edad.
Al enterarse de la situación, los hoy detenidos tomaron la determinación de omitir las denuncias correspondientes ante los órganos de protección de menores y el Ministerio Público, estructurando un plan criminal para quitarle la vida al sospechoso:
Los investigados invitaron a Piña a compartir y consumir bebidas alcohólicas dentro de una residencia. Una vez que la víctima se encontraba en estado de indefensión por los efectos del alcohol, Rodríguez procedió a aplicarle una maniobra de compresión de vías respiratorias («llave al cuello»), mientras que Mendoza Urbina ayudaba a amarrar las extremidades superiores e inferiores con un segmento de cuerda de mecate.
La víctima fue arrastrada al interior de la vivienda, donde se consumó el deceso por asfixia mecánica por estrangulamiento.
Entierro clandestino y hallazgo
Tras ejecutar el homicidio, los detenidos llevaron el cadáver hacia un terreno limítrofe de una finca cercana. Utilizando herramientas agrícolas (palas), procedieron a cavar una fosa poco profunda para sepultar el cuerpo de forma clandestina con el fin de borrar las evidencias del hecho.
Días después, habitantes del sector Palma Sola alertaron a las autoridades policiales sobre la inusual presencia de aves carroñeras y olores fétidos provenientes del cuadrante boscoso, lo que derivó en el hallazgo de la fosa por parte de las comisiones de rescate y antropología forense del Cicpc.
Los expertos de la policía científica materializaron la captura de la pareja en un despliegue relámpago en la zona llanera. Ambos ciudadanos fueron recluidos en las celdas preventivas y puestos de manera formal a disposición de las fiscalías competentes del Ministerio Público del estado Barinas para el inicio de las audiencias de presentación por los delitos de homicidio calificado y ejecución de entierro clandestino.
Es Con Usted-Relámpago Zuliano.














