Con anotaciones de Cristian Cásseres Jr. en el primer tiempo y un golpe tempranero de Jesús Ramírez en el arranque del complemento, Venezuela firmó un categórico 2-0 en el SeatGeek Stadium. El compromiso amistoso sirvió para consolidar el orden defensivo frente a un rival mundialista.
La Selección Absoluta de Venezuela culminó su ventana de partidos amistosos de preparación en territorio norteamericano dejando un grato sabor de boca y pasajes de alta factura colectiva. En el césped del SeatGeek Stadium de Illinois, a las afueras de Chicago, el combinado nacional se impuso con marcador de 2-0 ante su similar de Irak, escuadra asiática que se encuentra en la fase final de sus módulos tácticos de cara a la Copa del Mundo de la FIFA 2026.
El planteamiento de la pizarra criolla, comandado técnicamente por el estratega Oswaldo Vizcarrondo, se fundamentó en la presión alta y en la neutralización de las bandas, cortando los circuitos de un rival que arrastraba el mérito de haberle empatado recientemente a España.
La pizarra en Illinois: Cásseres Jr. rompió el celofán
La paridad inicial duró poco gracias al volumen de juego impuesto por los volantes criollos en la zona de gestación. La cronología del triunfo se estructuró bajo las siguientes jugadas clave:
Minuto 16 (El Primero): El mediocampista internacional Cristian Cásseres Jr. capitalizó una ruptura por el carril central y mandó el balón al fondo de las redes tras eludir la salida del guardameta Jalal Hassan. Aunque la jugada fue sometida a la revisión del Sistema de Arbitraje de Video (VAR), la terna arbitral ratificó la legalidad de la posición y desató el festejo de la nutrida colonia venezolana presente en los graderíos.
Contención defensiva: Tras el impacto del gol, Irak adelantó líneas buscando a sus principales referencias ofensivas, Aymen Hussein y Ali Al-Hamadi. Sin embargo, la zaga Vinotinto exhibió un orden impecable bajo la capitanía de Nahuel Ferraresi y el despliegue físico de Jon Aramburu, encargados de desativar las alertas antes de irse al descanso.
Efectividad fulminante y control de los tiempos
Si la primera mitad requirió de elaboración, el inicio del segundo tiempo fue un golpe psicológico directo en el libreto del partido. Apenas al minuto 45, en la primera posesión tras la reanudación, el atacante Jesús Ramírez aprovechó un parpadeo en la salida de los centrales iraquíes para fusilar el arco y colocar el 2-0 definitivo en el marcador.
Con la ventaja de dos goles, Vizcarrondo movió el banquillo para refrescar la zona de marca y dosificar las cargas físicas del grupo. El ingreso de Yangel Herrera aportó la experiencia necesaria para adormecer el ímpetu de la escuadra asiática, monopolizando la tenencia del esférico en el círculo central y asegurando una victoria que inyecta confianza a los procesos de renovación del seleccionado nacional.
Meridiano-Relampago Zuliano.














