Con una actuación estelar del atacante del Bayern de Múnich, el combinado cafetero venció 3-1 al debutante asiático en el Estadio Ciudad de México. Los dirigidos por Néstor Lorenzo aprovechan el tropiezo de Portugal para adueñarse en solitario de la cima del Grupo K.
La espera de ocho años terminó con fiesta en los graderíos del Estadio Ciudad de México. La selección nacional de Colombia concretó un regreso triunfal a los escenarios de la Copa Mundial de la FIFA al derrotar con autoridad 3-1 a su similar de Uzbekistán, un resultado clave que —gracias al sorpresivo empate previo entre Portugal y la República Democrática del Congo— sitúa a la escuadra sudamericana como líder absoluto y en solitario del Grupo K tras cumplirse la primera jornada oficial de competencia.
El planteamiento diseñado por el estratega Néstor Lorenzo requirió de paciencia asociativa y del desequilibrio de sus individualidades para resquebrajar el riguroso esquema defensivo que implementó el combinado uzbeko, dirigido técnicamente por el histórico italiano Fabio Cannavaro.
Asociación ofensiva y el factor «Lucho» Díaz
El arranque del compromiso estuvo pautado por la fricción y el tránsito lento en el círculo central durante los primeros quince minutos. Sin embargo, una vez que James Rodríguez, Jhon Arias y Luis Díaz sintonizaron la misma frecuencia en el carril izquierdo, las grietas en el bloque bajo de los denominados «Lobos Blancos» comenzaron a relucir.
Tras un aviso de Arias de media distancia y un zapatazo cruzado de Díaz que se estrelló en el vertical al minuto 32, la insistencia colombiana encontró su recompensa en las postrimerías de la primera mitad:
Minuto 41 (1-0): Luis Díaz desbordó por la banda, eludió la marca de la zaga y sacó una asistencia quirúrgica al punto penal. El lateral derecho del Crystal Palace, Daniel Muñoz, apareció proyectado en posición de delantero centro para firmar una acrobática pirueta con la punta de su botín derecho y mandar el balón al fondo de las mallas.
Reacción asiática y respuesta inmediata de la jerarquía
El segundo periodo trajo consigo una cuota de suspenso en la capital mexicana. Sobre el minuto 60, en la primera aproximación de real peligro para los debutantes mundialistas, el artillero Eldor Shomurodov conectó un testarazo que el arquero Camilo Vargas no logró retener con firmeza; el rebote elevado fue capitalizado de cabeza por el juvenil de 22 años, Abbosbek Fayzullaev, decretando un sorpresivo 1-1 en la pizarra.
Lejos de entrar en pánico, la jerarquía de la «Tricolor» reaccionó de inmediato. Apenas cinco minutos después (65′), Gustavo Puerta presionó alto y recuperó un balón en tres cuartos de cancha, habilitando con rapidez a Luis Díaz hacia la banda izquierda. El extremo eludió la marca sobre la marcha y, mientras perdía la estabilidad física, definió con sutileza rasante al segundo poste del guardameta Yusupov para devolver la ventaja (2-1) a los sudamericanos.
Vibrante asedio y sentencia en el descuento
En el último tramo del cotejo, Uzbekistán adelantó sus líneas con orgullo y puso en aprietos la zaga cafetera con un remate peligroso de Akmal Mozgovoy. No obstante, la frescura de las variantes de Colombia terminó por liquidar las aspiraciones asiáticas en el tiempo de descuento:
El gol de la tranquilidad (90+9′): En un despliegue de contragolpe conducido por Juan Camilo «Cucho» Hernández por la banda lateral, este colgó un servicio aéreo milimétrico para que Jáminton Campaz conectara un frentazo inapelable que selló el 3-1 definitivo. Minutos antes del silbatazo final, un remate al travesaño de Karimov cerró la vibrante jornada en el Azteca.
FIFA-Relámpago Zuliano.

















