FRANCIA
ARGENTINA
El presidente de Estados Unidos confirmó el despliegue de un nuevo cerco marítimo y el rol de Washington como «guardián» del estrecho, advirtiendo que cualquier nación que mantenga lazos económicos con Teherán enfrentará restricciones severas.
En una reciente entrevista, el mandatario estadounidense, Donald Trump, ratificó la posición de su administración respecto a la crisis con Irán, asegurando que las fuerzas de EE. UU. mantienen el dominio absoluto sobre el estrecho de Ormuz, una de las arterias energéticas más críticas del planeta. Tras una intensa campaña militar, el presidente defendió el uso combinado de fuerza y sanciones como la vía necesaria para neutralizar lo que calificó como una amenaza nuclear.
Balance de la ofensiva y bloqueo marítimo
Trump aseguró que la capacidad defensiva iraní ha sido severamente mermada, detallando la destrucción de radares, lanzadores de misiles y una gran parte de su flota aérea y naval. “Su ejército tenía 159 barcos; los 159 barcos están bajo el mar”, afirmó, añadiendo que la capacidad de Teherán para fabricar armamento se ha reducido drásticamente en un 84%.
En este escenario, el mandatario confirmó el restablecimiento de un bloqueo naval estricto:
Política de exclusión: «Vamos a dejar pasar a todos, excepto si haces negocios con Irán», declaró sobre el tránsito en el estrecho.
Cobro por seguridad: Como parte de la estrategia para compartir los costos de protección de la ruta, Washington plantea exigir una compensación del 20 % del valor de la carga a los buques que atraviesen esta zona estratégica, argumentando que EE. UU. no debe financiar en solitario la seguridad del comercio energético global.
«Un país diferente»
Para la Casa Blanca, los eventos de los últimos cuatro meses han alterado el equilibrio de poder en Medio Oriente. Trump describió a Irán como un país que ha retrocedido significativamente en su capacidad de proyección regional, aseverando que la época en la que el país persa actuaba como el «matón» de la zona ha terminado.
Pese a admitir que Irán aún conserva una capacidad militar residual, el presidente estadounidense insistió en que el objetivo final sigue siendo impedir cualquier desarrollo de armamento nuclear. Esta postura ha elevado las tensiones al máximo nivel, especialmente tras el anuncio de Teherán sobre el cierre del estrecho, una medida que ha generado gran incertidumbre en los mercados internacionales de petróleo y gas.
La administración estadounidense reafirmó que mantendrá la presión máxima económica y militar hasta lograr un acuerdo que garantice los intereses de Washington y sus aliados, dejando claro que el estrecho de Ormuz operará bajo sus términos de seguridad.
Alberto News-Relámpago-Zuliano.
















