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A tres semanas de la catástrofe sísmica, la organización católica reporta la distribución del 84% de los recursos recibidos, reafirmando su compromiso de acompañar a las comunidades desde la emergencia inmediata hacia la etapa de reconstrucción.
Bajo el lema «Tras el temblor, el amor», Cáritas Venezuela ha publicado su tercer boletín de gestión, ofreciendo un balance esperanzador sobre el impacto de la solidaridad organizada frente a la crisis provocada por los terremotos del pasado 24 de junio. La institución destaca que, a medida que la emergencia inmediata evoluciona, su despliegue en zonas críticas como La Guaira se ha intensificado para garantizar que los recursos lleguen con celeridad a quienes más los necesitan.
Eficiencia en la logística de auxilio
Los datos presentados por la organización reflejan una gestión proactiva: de las 19.058 toneladas de ayuda humanitaria recibidas hasta la fecha, se han distribuido exitosamente 15.963 toneladas, lo que equivale a un 84% del total. La capacidad de respuesta ha aumentado un 11% en la última semana, señal inequívoca de que «la ayuda está saliendo más rápido de lo que entra».
El frente sanitario se mantiene como una prioridad absoluta. Cáritas ha despachado más de 96.000 unidades de insumos médicos y fármacos, un aporte vital para aliviar la sobrecarga que enfrenta el sistema de salud pública y privada en las ciudades más golpeadas por los sismos.
El voluntariado: El motor de la reconstrucción
El boletín resalta el papel fundamental de los cerca de 10.000 voluntarios que han movilizado a las diócesis y parroquias de todo el país. Esta red de ciudadanos —maestros, jóvenes, jubilados y vecinos— ha sido el eje logístico para la clasificación y entrega de suministros.
Además, el clero ha desempeñado una labor de acompañamiento espiritual y psicológico. Obispos, sacerdotes y religiosos han permanecido en los campamentos y centros de acopio, no solo coordinando la logística, sino brindando consuelo a quienes sufren el duelo por la pérdida de familiares o el desarraigo por la pérdida de sus hogares.
Un llamado a sostener la solidaridad
Aunque el balance es positivo, Cáritas Venezuela advierte que la emergencia «está lejos de terminar». Con miles de familias aún refugiadas en campamentos transitorios y muchas otras enfrentando la pérdida total de sus viviendas, la institución enfatiza que la etapa de recuperación será prolongada.
Sostenibilidad: Se mantienen 3.095 toneladas de ayuda en stock, listas para las próximas fases de la operación.
Eficiencia: La organización reitera que las donaciones monetarias son el canal más eficiente para adquirir insumos en el terreno, ajustándose a las necesidades cambiantes del día a día.
«Cuando las cámaras se apagan y la conversación cambia de tema, la necesidad sigue ahí», advierte el boletín. Por ello, Cáritas invita a la ciudadanía y a los bienhechores a continuar colaborando a través de sus vías oficiales (disponibles en caritasvenezuela.org/donaciones/) para asegurar que la ayuda no cese hasta que la última familia recupere la estabilidad.
Aciprensa-Relámpago Zuliano.














