En una sincera confesión, el estratega campeón del Caribe descartó volver a dirigir en el béisbol venezolano. Reveló detalles de sus polémicas desvinculaciones y apuntó directamente contra las formas institucionales y el rol de Luis Sojo.
Para Oswaldo Guillén, el ciclo en los banquillos de la Liga Venezolana de Béisbol Profesional (LVBP) ha llegado a su fin de manera definitiva. Convencido de que no volverá a dirigir en el circuito nacional, el estelar manager venezolano abrió su corazón en una reciente entrevista concedida a Efraín Zavarce para El Infield Podcast, donde repasó los episodios que dinamitaron su relación con la pelota criolla.
«En Venezuela salí por la puerta de atrás»
Consagrado en la historia grande del béisbol internacional, Guillén reflexionó sobre cómo le hubiese gustado despedirse de su fanaticada, contrastando su estatus de respeto en las Grandes Ligas con los sinsabores vividos en el país.
«Siempre he querido salir por la puerta grande. Lamentablemente en el béisbol lo conseguí, pero en Chicago», aseguró desde el estadio de los Medias Blancas. «En Venezuela debí hacerlo cuando salí campeón en la Serie del Caribe. Sin embargo, le di la oportunidad a la gente para salir por la puerta de atrás. Y me duele».
El timonel aclaró que el dolor de su salida de los Tiburones de La Guaira en 2025 no provino de la decisión gerencial de prescindir de sus servicios, sino de la total falta de códigos profesionales y comunicación directa. Narró con indignación que se enteró de su destitución a través de terceros, cuando el propio Gregorio Petit —su sucesor en el cargo— lo llamó para consultarle detalles sobre la estructura del equipo antes de que la directiva litoralense se dignara a notificarle.
El quiebre con Luis Sojo
En el centro de la polémica con los escualos figura la figura de Luis Sojo, entonces gerente deportivo del equipo y quien había sido el artífice de su llegada al banquillo salado un año antes. Para Ozzie, la falta de valor y franqueza de su colega representó un golpe difícil de digerir.
«Sojo cree que soy enemigo de él y no es así. Lo respeto, porque sé que al final los Tiburones lo pusieron en una mala posición. Pero, si tú me traes al equipo, tú me botas», expresó. A su juicio, Sojo careció de la personalidad para frenar las decisiones de la cúpula directiva: «Lo usaron como mensajero y todos lo culpan. Me dijeron: ‘esto es parte del juego y tú sabes cómo son las cosas’. Y no, yo no sé».
El mismo patrón en Aragua y un rotundo «no» al futuro
Tras su salida del litoral, Guillén asumió las riendas de los Tigres de Aragua. Aunque reconoció el trato profesional del presidente del equipo, Víctor Zambrano, y la buena química con el gerente Víctor Gárate, el desenlace administrativo repitió la misma fórmula telefónica que tanto le irrita. Para el estratega, las organizaciones deberían imitar la altura de franquicias de MLB como los Marlins de Miami, que en su momento le dieron la cara en una reunión presencial.
Ante propuestas recientes —como un acercamiento por parte de las Águilas del Zulia para comandar al equipo de cara a la temporada 2026-2027—, la respuesta de Guillén fue tajante: declinó la oferta y reiteró que no volverá a ser manager en Venezuela.
Aunque aseguró que no siente odio hacia la divisa guairista, sentenció con dureza que «no respeta» a su gerencia, cerrando así un capítulo doloroso donde, según sus propias palabras, le rompieron el corazón «sin necesidad».
El Emergente- Relámpago Zuliano.















