El estelar lanzador zurdo firmó la mejor actuación de su carrera en las Grandes Ligas, guiando el triunfo de los Filis con un dominio absoluto y quedando a un paso de la emblemática marca de los 1.000 abanicados.
El talento venezolano sigue escribiendo páginas doradas en el béisbol de las Grandes Ligas. El serpentinero zurdo Jesús Luzardo firmó la noche de este lunes una de las actuaciones más memorables de su trayectoria al recetar el primer blanqueo y juego completo de su carrera en la gran carpa, maniatando por completo a la ofensiva de los Bravos de Atlanta para sellar una ajustada victoria de los Filis de Filadelfia por 1-0.
Luzardo estuvo completamente intraficable sobre el montículo del Citizens Bank Park, laborando durante nueve episodios completos inmaculados. El criollo realizó 109 lanzamientos —78 de ellos rubricados en strike—, permitiendo apenas dos aislados sencillos, regalando un solo boleto y propinando 12 ponches, cifra con la que establece su tope personal de abanicados en una zafra y acaricia la gloria histórica.
Dominio absoluto de principio a fin
La apertura número 29 de la temporada para el serpentinero zuliano mostró una repertorio letal. Tras retirar los dos primeros actos por la vía rápida con sendos chocolates, el zurdo solo toleró libertades mínimas en el tercero y cuarto tramo (un pelotazo y un imparable). A partir de allí, del quinto al octavo episodio, hilvanó una cadena perfecta retirando a los bateadores rivales en fila india con cinco abanicados adicionales. Aunque en el noveno capítulo concedió un pasaporte a su compatriota Ronald Acuña Jr., Luzardo cerró con temple la puerta para asegurar la histórica blanqueada.
Con esta joya de pitcheo, el abridor de los Filis alcanzó su decimocuarta victoria de la campaña (14-5), quedando a un paso de igualar su registro tope personal en una temporada, al tiempo que mejoró su efectividad a un brillante 2.87 en 178.2 entradas de labor, registrando un WHIP de 1.08.
A la puerta del milenio y apoyo ofensivo
La victoria no solo consolida el gran momento del venezolano en la élite de la Liga Nacional —donde acumula 221 ponches, a solo seis del líder absoluto del circuito, Jacob Misiorowski (227)—, sino que lo deja con un registro vitalicio de 55 triunfos y 996 ponches en su carrera, quedando a tan solo cuatro abanicados de alcanzar la cifra redonda e histórica de los 1.000 chocolates en las Mayores.
El único respaldo ofensivo que requirió el dominio de Luzardo llegó en la parte baja del octavo episodio, cuando el slugger Kyle Schwarber conectó un cuadrangular solitario —su estacazo número 43 del año— para romper el celofán y decretar la pizarra definitiva que consagró la inolvidable noche del lanzador zurdo.
Líder-Relámpago Zuliano.














