En una entrevista exclusiva concedida a medios internacionales, la líder opositora delineó una estrategia a tres fases respaldada por la diplomacia norteamericana, advirtiendo sobre la vigencia de estructuras represivas y apostando por la refundación institucional antes de finalizar el año.
En medio de un escenario político marcado por intensas negociaciones geopolíticas y la flexibilización de marcos regulatorios en el sector energético, la principal figura de la oposición venezolana, María Corina Machado, rompió el silencio este lunes 14 de septiembre de 2026 para anunciar su inminente regreso físico a territorio nacional, con el propósito de encabezar la movilización ciudadana y presionar por una salida democrática a la crisis.
Durante una amplia conversación difundida por el medio Democrats Review, la dirigente ratificó su decisión de retornar al país pese a los constantes riesgos y advertencias provenientes del Ejecutivo. «Y esa es la decisión que he tomado: regresar a Venezuela para estar junto a mi pueblo», aseveró, reconociendo el peso de la resistencia cívica asumida por los sectores populares frente a un panorama de alta complejidad.
Denuncias sobre el aparato represivo y diálogo con Washington
Si bien la Premio Nobel de la Paz 2025 reconoció que la presión del cerco internacional ha permitido abrir márgenes estrechos para el ejercicio de las libertades públicas, denunció con firmeza que la infraestructura represiva heredada del chavismo mantiene plena operatividad en los cuerpos de seguridad del Estado. En su intervención, advirtió sobre la persistencia de centros clandestinos de detención, la vigencia de la persecución política y las amenazas cotidianas que se emiten desde las altas esferas gubernamentales.
En paralelo a la estrategia de calle, Machado reveló que la plataforma opositora mantiene canales abiertos de interlocución al más alto nivel con el Departamento de Estado de los Estados Unidos. El objetivo central de estas conversaciones es consolidar una hoja de ruta estructurada en tres fases consecutivas impulsadas por la administración norteamericana: estabilización, recuperación económica y transición democrática definitiva.
Exigencia comicial y renovación del CNE y el TSJ
Con la mira puesta en el cierre del año en curso, la líder opositora exigió el establecimiento inmediato de un cronograma electoral dotado de una fecha precisa para la celebración de comicios libres y transparentes.
Como condición indispensable para garantizar la equidad de esa contienda, Machado anticipó la necesidad de concretar una transformación profunda del Estado antes de que finalice el 2026, lo que incluiría la designación urgente de nuevas directivas en el Consejo Nacional Electoral (CNE) y el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ).
Finalmente, la dirigente subrayó que la atracción de masivos capitales extranjeros hacia la industria petrolera nacional —clave para multiplicar la producción en la próxima década— requerirá imperativamente de un Estado de derecho sólido, seguridad jurídica y garantías contractuales que solo podrán materializarse al término de un proceso de transición pacífica y constitucional.
El Público Tv-Relámpago Zuliano.















