Tras destacar avances institucionales y el debilitamiento de estructuras delictivas transnacionales, la administración estadounidense modificó su estatus oficial en materia de control de sustancias ilícitas, abriendo paso a nuevas expectativas de cooperación hemisférica.
En un giro diplomático de alto impacto internacional, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ordenó este miércoles sacar formalmente a Venezuela de la lista de naciones calificadas por no haber hecho lo suficiente para combatir el tráfico de drogas.
La medida fue oficializada a través de una declaración institucional reseñada por la agencia Reuters, en la que el mandatario norteamericano fundamentó la decisión basándose en los cambios recientes en el escenario de seguridad del país sudamericano.
“He determinado que Venezuela ya no debería ser designada por haber fallado demostrablemente en el cumplimiento de sus compromisos de control de drogas. Espero ver un progreso continuo y medible del gobierno interino en el desmantelamiento de grupos narcoterroristas y la detención del tráfico de drogas a través de Venezuela”, expresó el jefe de la Casa Blanca.
Contexto de transformaciones recientes
Esta directriz de la administración estadounidense se produce tras una profunda reconfiguración del mapa político y de seguridad en el territorio nacional, marcada por acontecimientos de gran envergadura ocurridos en los últimos meses, entre los que destacan la captura del exmandatario Nicolás Maduro y la neutralización de Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias «Niño Guerrero», cabecilla de la organización criminal transnacional Tren de Aragua.
Con este anuncio, Washington reevalúa formalmente los indicadores de cooperación en materia antidrogas, condicionando la continuidad de este estatus a la profundización de las acciones orientadas al desmantelamiento total de las redes de crimen organizado que operan en la región.
Globo País-Relámpago Zuliano.














