Impulsado por el alcalde Gian Carlo Di Martino, el nuevo marco jurídico local pone freno definitivo a los ruidos molestos, prohíbe el vertido de grasas en las alcantarillas y regula el manejo comercial de desechos, incorporando figuras clave como los guardianes ambientales y el Observatorio Municipal.
En una muestra de consenso político y compromiso con el desarrollo sustentable de la región, el Concejo Municipal Bolivariano de Maracaibo aprobó este jueves 24 de septiembre, en su segunda discusión y de manera unánime, la nueva Ordenanza para la Gestión, Conservación, Defensa y Mejoramiento Ambiental.
El instrumento legal, respaldado en el Artículo 37 de la Ordenanza de Instrumentos Jurídicos, busca modernizar la normativa urbana para garantizar la armonía ecológica y la convivencia ciudadana entre el Estado, el sector privado y las comunidades.
Mano firme contra la contaminación sónica y el colapso de drenajes
La nueva legislación establece directrices claras y punitivas para ordenar problemáticas históricas que afectan la cotidianidad marabina, tales como la contaminación por ruidos molestos —especialmente aguda durante los fines de semana—, la protección rigurosa del arbolado urbano, el mantenimiento preventivo de terrenos ociosos y el manejo industrial de desechos sólidos.
Al respecto, la presidenta del Concejo Municipal, Dessiree Fernández, destacó el impacto directo que tendrá la norma en la infraestructura de la ciudad:
«Es una ordenanza necesaria para el municipio porque regula la convivencia ciudadana en el tema ambiental. (…) Aquellos comercios que lanzan grasas a las alcantarillas y que nos han traído en los últimos meses bastantes problemas ante las inundaciones, ahora tienen una regulación estricta. Es un compendio legislativo bastante extenso y necesario para el crecimiento ecológico de Maracaibo», aseveró Fernández.
Participación ciudadana, fiscalización y corresponsabilidad
Uno de los aspectos más innovadores del texto legal es la creación de mecanismos de contraloría social y seguimiento técnico, entre los que destacan la instauración de los guardianes ambientales, las brigadas de arboricultura y el Observatorio Municipal de Políticas Ambientales.
El primer vicepresidente del ente legislativo, Luis Morillo, explicó que este observatorio permitirá «visualizar estadísticamente los resultados del accionar de la política pública, para poder adelantar y revisar lo que tengamos que revisar en el marco de la protección del ambiente».
Por su parte, el presidente encargado del Instituto Municipal del Ambiente (IMA), Janner Pérez, señaló que la iniciativa impulsada por el alcalde Gian Carlo Di Martino «cierra un ciclo de lo que es la visión de la transformación ambiental de Maracaibo», garantizando el equilibrio ecológico que demanda la capital zuliana.
Aval del movimiento ecologista
La promulgación del instrumento fue celebrada por agrupaciones ambientalistas de la región que participaron en la revisión del marco normativo. María Cristina Alcalá, presidenta del movimiento ecologista Sol y Arena de Venezuela, enfatizó que la legislación anterior se encontraba totalmente desfasada:
«Cuando vimos ese marco jurídico anterior, nos dimos cuenta de que estábamos desfasados y que no existía un asidero jurídico político que permitiera la participación ciudadana de manera activa. Hoy nos enorgullece ver que tanto la empresa privada como la sociedad civil se unen a este trabajo coordinado por el Estado», puntualizó.
Concejo Municipal de Maracaibo-Relámpago Zuliano.













