Parecía que la fanaticada rapaz se preparaba para otra noche de lamentos en el nido, pero un séptimo episodio lleno de suerte, pelotazos con bases llenas y batazos oportunos de Alí Castillo permitieron una remontada 5-4 ante los felinos. Silvino Bracho tuvo que salir al rescate en el noveno para evitar infartos masivos.
Cuando parecía que el guion del sufrimiento absoluto se repetía en el Estadio Luis Aparicio «El Grande» de Maracaibo, las Águilas del Zulia decidieron despertar de su letargo en el último tercio del compromiso para voltear la tortilla y vencer 5-4 a los Tigres de Aragua este miércoles por la noche, logrando una milagrosa división de honores en la serie particular.
Durante cinco episodios completos, el juego fue un auténtico desierto de emociones ofensivas. Los fanáticos presentes en el parque marabino presenciaron un duelo donde los lanzadores abridores —con un destacado trabajo de Giussepe Velásquez durante seis entradas— dominaron a placer a las alineaciones rivales, haciendo presagiar que el primero en parpadear perdería el choque.
Pinto metió miedo, pero la suerte sonrió en el séptimo
El silencio se rompió en el sexto acto cuando René Pinto descargó un batazo de cuatro esquinas que puso adelante a los felinos. Sin embargo, la respuesta aguilucha no tardó y Alí Castillo emparejó las acciones 1-1 al fletar a Keiner Delgado con un sencillo oportuno.
La tensión escaló en el séptimo inning cuando Tigres volvió a tomar el mando (2-1) tras un pasaporte con las bases llenas a Edgardo Fermín. No obstante, en la parte baja de ese mismo tramo, el nido rapaz vivió su momento de iluminación:
El ‘empujón’ del empate: Con los tres cojines congestionados, Juan Villavicencio recibió un pelotazo providencial que hizo anotar gratis a Chris Roller para el 2-2.
El batazo de la ventaja: Acto seguido, el incombustible Alí Castillo se vistió nuevamente de héroe al conectar un rodado de hit al jardín central que trajo al plato a Luis Castro y Keiner Delgado, colocando el juego 5-2 e infundiendo esperanza en la tribuna.
El susto del noveno y el candado de Silvino
Fiel a la costumbre de hacer sufrir a su fanaticada hasta el último suspiro, el pitcheo de relevo zuliano permitió que René Pinto volviera a desaparecer la pelota en el noveno episodio con un corredor a bordo, apretando la pizarra a un peligroso 5-4.
Para fortuna del mánager y la afición, el cerrojo Silvino Bracho saltó al morrito para poner fin a la amenaza aragüeña, retirando los últimos outs de infarto y acreditándose el juego salvado. La victoria desde el montículo se la adjudicó Henry Gómez, mientras que el serpentinero importado Tyler Jeans cargó con el descalabro por la visita.
Relámpago Zuliano-.














