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¡238 años de grandeza marabina! Rafael Urdaneta: El brillo del brillo, la lealtad eterna y la estirpe inmortal del Zulia

Un 24 de octubre de 1788 nació en el corazón de Maracaibo el héroe más íntegro y de valor inquebrantable que parió la Patria Grande. El General en Jefe que escaló a la gloria por su genio militar, que gobernó a la Gran Colombia con pulcritud y que juró fidelidad eterna al Libertador, sigue siendo la llama viva del orgullo zuliano.

En las entrañas de la tierra del sol amada, donde el calor moldea el carácter rebelde y noble de su gente, cada 24 de octubre representa una cita sagrada con la historia. Hoy, al cumplirse 238 años del natalicio del General Rafael José Urdaneta Farías, la zulianidad entera se pone de pie para rendir tributo al hijo más ilustre que haya alumbrado la ribera de nuestro Lago: «El Leal», el estratega impecable, el estadista impoluto y la máxima encarnación del honor regional.

Nacido en la cuna privilegiada de un hogar marabino formado por Don Miguel Jerónimo de Urdaneta y Doña María Alejandra de Farías, y bautizado al día siguiente en la Catedral de Maracaibo, el joven Rafael no tardó en demostrar que su destino estaba forjado con el acero de los grandes libertadores.

Meteórica carrera y genio militar e inmortal

El temperamento firme y la lucidez administrativa del joven marabino lo llevaron desde los claustros de Filosofía en el Convento Franciscano de Maracaibo y las aulas del Colegio de San Bartolomé en Bogotá, hasta las filas del movimiento revolucionario de 1810.

A partir de allí, su ascenso en las armas no conoció frenos:

Meteórico ascenso: Logró el grado de general de brigada en tan solo tres años y dos meses de servicio impecable, hazaña militar inédita en las campañas continentales.

Hermandad de gloria: Marchó en la Campaña Admirable junto a gigantes como Girardot, Ricaurte y Santander, ganándose la admiración inmediata del Libertador Simón Bolívar, quien lo calificó como un oficial «digno de recomendación y acreedor de todas las consideraciones del gobierno».

La Emigración de Occidente (1814): Tras el desastre patriota de La Puerta y la heroica defensa de Valencia y San Carlos, Urdaneta protagonizó la que los historiadores califican como la operación táctica más brillante de su carrera. Rompió el cerco enemigo protegiendo a más de dos mil emigrados civiles, atravesando ríos e inmensidades sin municiones para salvar al ejército patriota.

«El Leal»: El faro moral de la Gran Colombia

Si algo inmortalizó el nombre de Rafael Urdaneta en las páginas de la América Libre fue su incorruptible lealtad a los principios de la unidad republicana y al Proyecto Bolivariano. Asumiendo la presidencia de facto de la Gran Colombia entre septiembre de 1830 y mayo de 1831, su mandato estuvo signado por el intento supremo de preservar la obra del Padre de la Patria.

A lo largo de su carrera pública, su probidad fue tal que ejerció como intendente de la Provincia del Zulia, tres veces secretario de Guerra y Marina de la Gran Colombia, y en dos oportunidades ministro en Venezuela durante los mandatos de Carlos Soublette y José Antonio Páez, sin que sobre su nombre recayera jamás una sombra de corrupción o deshonra.

El alma del Zulia que jamás se apaga

Hoy, el apellido Urdaneta no es solo una estirpe histórica que trascendió fronteras en Venezuela y Colombia; es el símbolo identitario por excelencia de la zulianidad. Desde el imponente puente que cruza nuestro Lago hasta cada plaza, monumento y parroquia que lleva su nombre, el prócer marabino le recuerda al mundo de qué está hecha la gente de este pueblo.

A 238 años de su nacimiento, los zulianos no solo recordamos al militar de las batallas de Niquitao, Bárbula, Araure, Carabobo y El Yagual; celebramos al hombre de palabra entera, al ciudadano intachable y al paisano que llevó el nombre de Maracaibo hasta lo más alto de la gloria sudamericana. ¡Que viva por siempre la memoria del General Rafael Urdaneta, el más Leal de los zulianos!

Relámpago Zuliano-Agencias.

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