El exoficial de la Policía y dirigente político fue emboscado por sicarios en el Anillo Vial Occidental tras bajarse de su vehículo por un presunto choque provocado por motorizados. El presidente Abelardo de la Espriella condenó el vil hecho y las autoridades de Norte de Santander ofrecen 50 millones de pesos de recompensa.
Una sangrienta incursión sicarial sacudió la convulsa franja fronteriza con el estado Zulia. La tarde de este lunes, el exsecretario de Gobierno y precandidato a la Alcaldía de Cúcuta, Miguel Armando Castellanos Serrano, fue vilmente asesinado a balazos en un atroz atentado perpetrado en el departamento de Norte de Santander, Colombia.
El lamentable suceso ocurrió en las inmediaciones de una estación de servicio ubicada en el Anillo Vial Occidental de la capital cucuteña. Fuentes policiales confirmaron que el crimen se consumó en un momento de vulnerabilidad, ya que el dirigente político se desplazaba sin su esquema habitual de protección y escoltas.
Falsa colisión y emboscada mortal
De acuerdo con las primeras pesquisas de los organismos de seguridad neogranadinos, Castellanos transitaba en su camioneta en compañía de su hijo cuando una motocicleta colisionó intencionalmente contra el vehículo.
Al bajarse del automóvil para verificar los daños de la colisión con los motorizados, sujetos fuertemente armados accionaron sus pistolas de forma directa y a quemarropa contra la humanidad del dirigente, causándole la muerte de manera instantánea ante la mirada de su familiar.
La víctima, quien era mayor retirado de la Policía Nacional de Colombia, venía impulsando su precampaña para la Alcaldía de Cúcuta con miras a las elecciones locales de 2027, motivo por el cual había dimitido a principios de año a su cargo en la Secretaría de Gobierno municipal. Castellanos pertenecía a una prominente familia pública: era hermano del exfutbolista Leandro Castellanos (actual concejal de Bogotá y exportero de Independiente Santa Fe) y del senador neogranadino Jairo Castellanos.
Reacción presidencial y millonaria recompensa
El horrendo crimen provocó una inmediata y dura reacción en los más altos niveles del Gobierno colombiano. El presidente de la República, Abelardo de la Espriella, repudió el sicariato a través de un mensaje público y prometió mano dura contra las mafias armadas:
«El crimen de Castellanos no puede quedar impune. Vamos a perseguir a los responsables con toda la capacidad del Estado y a llevarlos ante la justicia», sentenció con firmeza el mandatario neogranadino.
Por su parte, el secretario de Gobierno de Norte de Santander, George Quintero, confirmó el lamentable deceso y anunció la activación inmediata de una bolsa de recompensa de 50 millones de pesos colombianos (aproximadamente 15.830 dólares) para cualquier ciudadano que aporte información fidedigna que conduzca al paradero de los autores materiales e intelectuales de la ejecución.
El Regional del Zulia-Relámpago Zuliano.















