Una noche inolvidable, donde la tecnología, la fe y el talento infantil se unieron para celebrar el Día del Gaitero desde la plazoleta de la Basílica, iluminando el cielo zuliano con el arte y la devoción que definen al pueblo maracaibero.

Maracaibo volvió a escribir historia la noche de este sábado 8 de noviembre. El cielo no solo se iluminó, sino que cantó gaita, vibró y se vistió de orgullo zuliano con el espectáculo visual y musical más imponente de los últimos años. Un homenaje al inmortal Astolfo Romero “El Parroquiano”, símbolo eterno de la zulianidad.

Desde la plazoleta de la Basílica de Nuestra Señora de Chiquinquirá, miles de asistentes presenciaron un evento donde la tradición se fusionó con la innovación. Más de 1500 drones dibujaron en el cielo imágenes de los santos venezolanos San José Gregorio Hernández y Santa Carmen Rendiles, la Virgen de La Chinita y la figura de Astolfo Romero, mientras en tierra sonaban las voces de 1600 gaiteritos de 75 escuelas de gaita.

El espectáculo 3D, acompañado de un mapin luminoso y sincronizado con la música en vivo, creó una atmósfera que hizo vibrar a Maracaibo entera. Las luces danzaban al ritmo de “La grey zuliana”, “Viejo año” y “Cuando voy a Maracaibo”, en una puesta en escena que mezcló la emoción espiritual con la grandeza artística de una ciudad que no olvida sus raíces.

“Estos niños son el presente y el futuro de la gaita”, expresó emocionado Endri Méndez, presidente de la Fundación Nacional de la Gaita Gaiteros de Corazón. “Verlos interpretar a Astolfo Romero bajo este cielo iluminado es sentir que la esencia del Zulia está más viva que nunca”.
El alcalde Giancarlo Di Martino, impulsor del evento junto a la Gobernación del Zulia, destacó que esta presentación “es una demostración de paz, de creatividad y de orgullo regional. Maracaibo tiene la capacidad y el talento para brillar ante el mundo”.
Aseguró además que el próximo año buscarán establecer un Récord Guinness, superando esta impactante combinación de tecnología, arte y devoción popular.

A la actividad asistieron el gobernador Luis Caldera, la primera dama Roselyn López de Caldera, el ministro Jorge Márquez y representantes del poder legislativo regional. La noche alcanzó su punto más emotivo cuando la sagrada réplica de La Chinita salió de su nicho para acompañar el espectáculo, bendiciendo el cielo encendido y las voces de los niños que entonaban las gaitas con amor y fe.

Un legado que sigue sonando
Entre aplausos, lágrimas y cantos, el hijo del homenajeado, Astolfo Romero hijo, agradeció el gesto que, según sus palabras, “quedará grabado para siempre en la historia del Zulia”.
“Mi padre vive en cada niño que canta gaita, en cada marabino que alza su voz con orgullo. Ver su rostro dibujado en el cielo fue un momento sagrado para nuestra familia y para todo el pueblo zuliano”, expresó visiblemente conmovido.
El homenaje al “Parroquiano” no solo fue un concierto: fue una manifestación cultural y espiritual sin precedentes, donde el arte, la fe y la tecnología se unieron para honrar la identidad zuliana.

Maracaibo demostró una vez más que cuando su cielo se ilumina y su pueblo canta gaita, la historia y la esperanza caminan juntas al ritmo del cuatro y el furro.



Johsué Morales
CNP: 24.302
Fotografías: Luis Molero / Johsué Morales / Cortesía














