El «infielder» protagoniza su segundo movimiento en una semana, mientras que Aragua recibe a Jermaine Palacios y a una joven promesa de las granjas de Detroit.
La recta final de la LVBP sigue encendida fuera del terreno. Los Cardenales de Lara y los Tigres de Aragua oficializaron este miércoles un intercambio de alto impacto que involucra a tres peloteros, destacando el retorno de Diego Castillo a la organización que lo vio nacer como profesional.
El periplo de Castillo termina en El nido
Diego Castillo ha vivido una semana frenética. Tras haber sido canjeado apenas el pasado domingo desde el Magallanes a los Tigres, el jugador de cuadro sale de Maracay sin haber tomado un solo turno con el uniforme bengalí.
Castillo, quien originalmente perteneció a Lara antes de ser enviado a Caribes en 2020 por Gorkys Hernández, finalmente vestirá la camiseta crepuscular. Aunque su temporada actual ha sido discreta (promedio de .200), su historial en la liga de .292 de por vida y su experiencia en Grandes Ligas prometen darle la profundidad ofensiva que el manager larense busca para la postemporada.
Aragua apuesta por experiencia y juventud
Por su parte, los Tigres de Aragua no se quedan atrás y adquieren dos piezas claves para su estructura:
Jermaine Palacios: Un utility de lujo con guante probado en el campocorto y la antesala. A pesar de un inicio de campaña lento, Palacios es un bateador probado en este circuito con un promedio vitalicio de .300.
Abel Bastidas: La apuesta a futuro. Con solo 22 años, el infielder de los Tigres de Detroit viene de escalar hasta Doble-A en Estados Unidos. Su llegada a Maracay representa una inyección de talento joven que podría debutar pronto en nuestra pelota.
Un mercado movido para Diego
Con este traspaso, Castillo suma su cuarto cambio en la LVBP y el tercero en apenas un año (Caribes – Magallanes – Tigres – Cardenales), estableciendo un récord de actividad en el mercado de transacciones para un pelotero de su perfil en la presente década.
Con Informacion de El Emergente.

















