La participación de Chourio en la LVBP 2025-2026 no solo beneficia a la causa naranja. El zuliano ve esta pasantía invernal como la preparación ideal para el compromiso más grande del 2026: el Clásico Mundial de Beisbol.
En el momento más crítico de la temporada y con la clasificación al Round Robin en juego, las Águilas del Zulia han recibido el impulso que tanto esperaban. La superestrella de los Cerveceros de Milwaukee, Jackson Chourio, hizo su entrada triunfal al roster marabino la noche de este jueves, listo para blindar la ofensiva rapaz en el cierre de la ronda regular.
Un refuerzo de lujo para la recta final
Con el equipo navegando en aguas turbulentas (récord de 24-25 al inicio de la jornada), la llegada de Chourio no es solo un movimiento táctico, sino un golpe de autoridad. El jardinero confirmó que cuenta con el visto bueno de su organización en MLB, aunque con una condición específica:
«Voy a tratar de dar lo mejor de mí aquí con las Águilas, ayudarlos en lo que necesiten. Con respecto al permiso, voy a jugar como bateador designado», aclaró el joven pelotero ante los medios en Maracaibo.
Sueño familiar y orgullo nacional
Más allá del diamante, el regreso de Jackson tiene un tinte especial: el reencuentro con su hermano Jaison Chourio. Para el grandeliga, compartir el terreno de juego con su sangre es un hito «que no tiene precio», fortaleciendo la química dentro de un dugout que necesita victorias urgentes para asegurar su puesto directo en la postemporada.
Escala previa al Clásico Mundial
La participación de Chourio en la LVBP 2025-2026 no solo beneficia a la causa naranja. El zuliano ve esta pasantía invernal como la preparación ideal para el compromiso más grande del 2026: el Clásico Mundial de Beisbol.
«Vestir la camiseta de Venezuela es un orgullo y una felicidad muy grande», afirmó, dejando claro que su paso por la liga local es el combustible necesario para representar al país en el torneo de naciones más importante del mundo.
Con Informacion de Meridiano.














