Miles de fieles acompañan la procesión mariana más multitudinaria del país, en una jornada marcada por cantos, promesas y agradecimientos. La imagen partió desde Santa Rosa rumbo a la Catedral de Barquisimeto, en un recorrido cargado de fe y emotividad.
La ciudad de Barquisimeto, en el estado Lara, vive estos días uno de los eventos religiosos más multitudinarios y arraigados de América Latina: la procesión de la Divina Pastora, en su visita número 168. La celebración, que convierte las calles de la capital larense en un río de devoción, comenzó mucho antes del 14 de enero y continúa siendo el epicentro de la fe católica en Venezuela.

La jornada inaugural de esta visita mariana tuvo lugar el 5 de enero en el santuario de la Divina Pastora en Santa Rosa. Desde la tarde, cientos de devotos se congregaron para presenciar la sonora y emotiva bajada de la imagen de su nicho habitual, marcando el inicio oficial de las celebraciones previas a la procesión. La ceremonia incluyó cantos, oraciones y una misa en la que se destacó el significado espiritual del acontecimiento como un llamado a la unidad y la esperanza para el país.
Durante los días previos, la Basílica de Santa Rosa y las parroquias de Barquisimeto se han mantenido abiertas para misas, novenas y encuentros de oración que preparan a los fieles para la caminata con la Virgen. El martes 13 por la noche comenzó una vigilia de oración en Santa Rosa, que se prolongará hasta la madrugada del día siguiente, invitando a los creyentes a la reflexión espiritual antes de la procesión principal.
Paralelamente, las autoridades religiosas ofrecieron detalles organizativos en una rueda de prensa, donde se explicó la distribución de tarimas de evangelización y espacios de oración a lo largo de la ruta que recorrerá la imagen, como parte de un mensaje de unión, fe y reconciliación para los asistentes.

El miércoles 14 de enero, día central de la festividad, se espera que la ciudad experimente el tradicional “río de fe”. Las actividades comienzan por la mañana con una misa de despedida en el Santuario de Santa Rosa, antes de que la imagen salga en su recorrido anual.
La procesión consistirá en un trayecto de aproximadamente 7,5 kilómetros, que va desde el pueblo de Santa Rosa hasta la Catedral Metropolitana de Barquisimeto, cruzando avenidas principales como Lara, Morán y Venezuela y pasando por puntos emblemáticos de la ciudad.
Para garantizar la seguridad y atención de la multitud, se ha desplegado un operativo conformado por varios miles de funcionarios, con ambulancias, puntos de atención médica y equipos de apoyo dispuestos a lo largo de la ruta.
Un evento de enorme magnitud
Aunque los números oficiales de asistencia para este 14 de enero de 2026 aún se consolidan, este acto de fe es históricamente colosal: en años recientes, la procesión ha reunido a más de dos millones de fieles, transformando Barquisimeto en un punto de peregrinación nacional e internacional.
Esta tradición centenaria —con raíces que remontan al culto originado en Andalucía, España— continúa siendo un símbolo de esperanza y unidad para los venezolanos, reflejando la profunda devoción mariana que caracteriza a la región.
Pasante – Camilo Cepeda














