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Zulia: El gigante dormido que podría triplicar la producción petrolera de Occidente

La reactivación de estos pozos no solo beneficiaría las arcas nacionales, sino que dinamizaría el sector de servicios conexos en el Zulia, generando empleos y devolviendo la operatividad a una industria que, antes de 2009, funcionaba de forma rutinaria y eficiente de la mano con el sector privado.

El potencial energético del estado Zulia no es una cuestión de futuro, sino de infraestructura presente. De acuerdo con el ingeniero César David Parra, experto en el área de hidrocarburos, la región está sentada sobre una oportunidad de oro: 5.937 pozos inactivos que podrían sumar de inmediato hasta 700.000 barriles diarios a la industria nacional.

Un inventario de oportunidades «llave en mano»

El análisis de Parra rompe con el mito de que se necesitan décadas para recuperar la producción. La clave reside en los pozos de categoría 2 y 3, infraestructuras que ya existen pero que requieren intervenciones técnicas menores.

Eficiencia sobre exploración: No se trata de buscar nuevos yacimientos, sino de rehabilitar lo que ya se tiene.

Capacidad de respuesta: Estos pozos están catalogados como de «producción inmediata», lo que significa que el flujo de crudo podría reactivarse en tiempos récord con la inversión adecuada.

Hacia un nuevo paradigma legal

Para que este crecimiento pase del papel a la realidad, Parra enfatiza la necesidad de reformar la Ley Orgánica de Hidrocarburos. El planteamiento es claro: permitir que el sector privado asuma el riesgo y la inversión total, bajo una estricta fiscalización del Estado.

Actualmente, el panorama en Occidente muestra una brecha de eficiencia:

Las Empresas Mixtas y Contratos de Participación generan el grueso de la producción actual (278 mil bpd).

PDVSA, por cuenta propia, solo alcanza los 164 mil bpd.

El impacto en la economía local

La reactivación de estos pozos no solo beneficiaría las arcas nacionales, sino que dinamizaría el sector de servicios conexos en el Zulia, generando empleos y devolviendo la operatividad a una industria que, antes de 2009, funcionaba de forma rutinaria y eficiente de la mano con el sector privado.

«El modelo debe apuntar a la eficiencia. Si le damos seguridad jurídica al inversionista, el Zulia puede recuperar su sitial como el corazón energético del país», concluyó el experto.

Con Informacion de Banca y Negocios.