Aunque los curarires ya empezaron a soltar sus flores, las autoridades del Jardín y del Tranvía recordaron que este pulmón vegetal ofrece actividades de conservación y recreación durante todo el año, más allá de los días de floración.
Lo que usualmente ocurre entre abril y mayo se adelantó para sorprender a propios y extraños. El Jardín Botánico de Maracaibo se convirtió en el epicentro de un fenómeno natural fascinante: la floración asincrónica de los curarires, que transformó más de 100 hectáreas de bosque seco tropical en un vibrante mar amarillo.
A bordo del emblemático Tranvía de Maracaibo, cientos de visitantes y científicos de todo el país se trasladaron este último fin de semana para presenciar este espectáculo efímero que, debido a lluvias inesperadas, brotó en pleno mes de febrero.
Un imán para el turismo y la ciencia
La presidenta de la Fundación Tranvía de Maracaibo, Esthefania Contreras, resaltó que esta ruta especial busca no solo recrear, sino proyectar la riqueza ecológica de la ciudad al mundo. Por su parte, Carolina Mora, directora del Jardín Botánico, señaló que la rareza del evento atrajo incluso a expertos internacionales.
«Tenemos visitas de toda Venezuela y el extranjero. Biólogos y botánicos vienen a estudiar la conducta de estos árboles, ya que este florecimiento en febrero fue totalmente asincrónico», explicó Mora.
Radiografía de un fenómeno efímero
El curarir es un árbol maestro de la supervivencia. Su ciclo de floración es una respuesta directa y precisa a las precipitaciones:
El detonante: El árbol necesita una lluvia abundante para «activarse».
La duración: Una vez que las flores brotan, el espectáculo apenas dura entre 3 y 4 días antes de caer y alfombrar el suelo.
El pulmón natural: El Jardín Botánico resguarda 108 hectáreas, de las cuales 70 son bosque nativo virgen, un tesoro inalterado en plena zona urbana.
Más que un paseo: Una experiencia de inmersión
Los pasajeros del Tranvía no solo disfrutaron del paisaje. La jornada incluyó:
Educación Ambiental: Recorridos guiados de 45 minutos explicando la importancia del bosque seco tropical.
Sello Local: Degustaciones de marcas icónicas como cepillados Snö y productos de Pasapalo Express.
Turismo Sostenible: Un esfuerzo conjunto entre la Alcaldía, el sector privado y la Fundación Jardín Botánico (organización sin fines de lucro con más de 50 años de historia).
Una invitación permanente
Aunque los curarires ya empezaron a soltar sus flores, las autoridades del Jardín y del Tranvía recordaron que este pulmón vegetal ofrece actividades de conservación y recreación durante todo el año, más allá de los días de floración.
«La gente se va súper contenta, más bien no se quieren ir», relató Carlos Barrios, guía del parque, resumiendo el sentimiento de quienes lograron capturar en fotos este regalo de la naturaleza.
Prensa Alcaldía de Maracaibo-Relámpago Zuliano.













